Capítulo 11 – El Mensaje del Segundo Ángel
GMA 136.1“Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación”.1
GMA 136.2Entonces, enojado, el padre de familia, dijo a su siervo: Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos”.2
GMA 136.3El Señor por medio de sus ministros había sacudido al mundo con el mensaje: “La hora de su juicio ha llegado”, un mensaje con el cual todas las personas que lo profesaban pudieran haberse unido si querían. Este fue el primer llamado a la “cena” de bodas. Se había dado “a los convidados”.3 Siendo que esta invitación fue rechazada con diversas excusas, se dio una segunda invitación, que corresponde al mensaje del segundo ángel.4 Con este llamado Dios separó un pueblo para que saliera hasta el fin del tiempo con la luz progresiva de su verdad.
GMA 136El segundo llamado a la cena de bodas
GMA 136.4El segundo mensaje – el que sigue al clamor de la hora del juicio−: “Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación”. Y el segundo llamado a la cena dice: “Vayan pronto a las plazas y las calles de la ciudad, y traigan aquí a los pobres, los mancos, los cojos, y los ciegos”. En cada uno de estos pasajes el pueblo profeso de Dios es llamado una “ciudad”. Con sus credos conflictivos y confusos, son llamados “Babilonia”. En otro pasaje referido a los últimos tiempos, vemos que justo antes de la venida del Señor su pueblo es llamado a salir de “Babilonia”: “Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible… Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas”.5
GMA 137“Acuérdate de lo que has oído”
GMA 137.1En su discurso a la iglesia de Sardis leemos: “Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti”.6 La iglesia de Sardis parece haber salido de la Reforma, después del período oscuro de la obra de “Jezabel”, la iglesia apóstata. Se le dice a la iglesia de Sardis que había sido una iglesia viva; pero cuando oyó y rechazó la doctrina de la venida del Señor, se colocó donde sería tomada por sorpresa por ese evento como por “un ladrón en la noche”. Así, dice el apóstol Pablo en 1 Tesalonicenses 5:1 al 5, será la condición de los que clamarán “Paz y seguridad”, cuando la venida del Señor está cerca. Los que siguen la luz de la verdad son llamados “hijos del día”, y el Señor no vendrá sobre ellos como un ladrón.
GMA 137.2En su descripción profética de las siete iglesias, vemos que a la caída de la iglesia de Sardis sigue la de Filadelfia, o (como su nombre lo indica) del amor fraternal. Así eran realmente los 50.000 creyentes quienes, por el mensaje del segundo ángel salieron de las diversas iglesias, y se unieron en un lazo de amor fraternal sobre la gran verdad cardinal del advenimiento inmediato de Cristo.
GMA 137Cómo se proclamó el segundo mensaje
GMA 137.3El número del Midnight Cry del 12 de septiembre de 1844, contiene una declaración hecha por el pastor J. V. Himes respecto del mensaje del segundo ángel, y las circunstancias que llevaron a su proclamación. Su carta está fechada en McConnellsville, Ohio, el 29 de agosto de 1844, y dice:
GMA 137.4“Cuando comenzamos la obra con el Hermano Miller en 1840, él había estado dando conferencias durante nueve años. Durante ese tiempo él estuvo casi solo. Pero sus labores habían sido incesantes y efectivas en despertar a quienes profesaban religiosidad a la verdadera esperanza del pueblo de Dios, y a la preparación necesaria para el advenimiento del Señor; como también el despertar de toda clase de inconversos para tener un sentido de su condición perdida, y el deber de arrepentirse de inmediato y convertirse a Dios, como preparación para encontrarse con el Esposo en paz en su venida. Aquellos eran los grandes objetivos de sus labores. Él no hizo ningún intento de convertir a los hombres a una secta o a un grupo religioso.
GMA 138.1“Cuando nos persuadimos de la verdad del advenimiento próximo, y abrazamos públicamente la doctrina, mantuvimos los mismos conceptos, y seguimos las mismas acciones entre las diferentes sectas, donde nos llamaron para trabajar, en la providencia de Dios. Les dijimos a los ministros y a las iglesias que no era parte de nuestra actividad romperlas, dividirlas ni distraerlas. Teníamos un objetivo claro, que era el de dar el ‘clamor’, la advertencia del juicio ‘a las puertas’, y persuadir a nuestros conciudadanos a prepararse para el evento… El ministerio y los miembros que aprovecharon nuestras labores, pero no habían abrazado sinceramente la doctrina, vieron que debían ir con la doctrina, y predicarla y mantenerla, o en la crisis que estaba por venir sobre ellos, tendrían dificultades con los creyentes decididos y determinados. Por lo tanto, se decidieron en contra de la doctrina, y determinaron, algunos por una regla y otros por otra, a suprimir el tema. Esto puso a nuestros hermanos y hermanos en una situación muy difícil. La mayoría de ellos amaba a su iglesia, y no podían pensar en abandonarlas. Pero cuando fueron ridiculizados, oprimidos, y privados de diversas maneras de sus anteriores privilegios y disfrutes, y cuando ‘el alimento a su tiempo’ sonaba en sus oídos de sábado en sábado, pronto se independizaron de sus grupos predilectos y se levantaron en la majestad de su fortaleza, se sacudieron el yugo, y se levantaron para clamar: ‘Sal de ella, pueblo mío’.
GMA 138En una posición difícil
GMA 138.2“Este estado de cosas nos puso en una posición difícil, (1) porque estábamos ante el mismo fin de nuestro tiempo profético, en el cual esperábamos que el Señor reuniera a todo su pueblo en uno; y (2) siempre habíamos predicado una doctrina diferente; y ahora que las circunstancias habían cambiado, sería considerado como una deshonestidad si nos uníamos en el clamor de separación y división de iglesias que nos habían recibido con nuestro mensaje. Por lo tanto, vacilamos, y seguimos actuando según nuestra primera posición, hasta que la iglesia y el ministerio llevaron el asunto tan lejos que nos vimos obligados, en el temor de Dios, de tomar una posición de defensa a favor de la verdad y los hijos de Dios oprimidos.
GMA 138Ejemplo apostólico para nuestra posición
GMA 138.3“‘Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del reino de Dios. Pero endureciéndose algunos y no creyendo, maldiciendo el Camino delante de la multitud, se apartó Pablo de ellos y separó a los discípulos, discutiendo cada día en la escuela de uno llamado Tirano’.7 No fue hasta que ‘endureciéndose algunos’ ‘y maldiciendo el Camino [de la venida del Señor] delante de la multitud’, que nuestros hermanos fueron impulsados a salir y separarse de las iglesias. No podían soportar este ‘maldecir’ de los ‘siervos malos’, y las iglesias que seguían este curso de opresión y de ‘maldecir’ hacia los que estaban esperando la ‘bienaventurada esperanza’, para ellos eran nada menos que hijas de la mística Babilonia. Así lo proclamaron ellos, y vinieron a la libertad del evangelio. Y aunque no todos estemos de acuerdo acerca de lo que constituye Babilonia, estamos de acuerdo en la separación instantánea y final de todos los que se oponen a la doctrina de la pronta venida de Dios y su reino. Creemos que es un caso de vida o muerte. El permanecer conectados con aquellos cuerpos que hablan livianamente de la venida del Señor o se oponen a ella es la muerte. El salir de todas las tradiciones humanas, y sostenerse sobre la palabra de Dios, y esperar diariamente la aparición del Señor es la vida. Por lo tanto ahora decimos a todos los que están de alguna manera enredados en el yugo de esclavitud: ‘Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré a vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso’”.8
GMA 139Oposición inexplicable
GMA 139.1William Miller habla así del conflicto que existió en ese tiempo entre las iglesias y los adventistas:
GMA 139.2“Es totalmente anormal e inexplicable que las iglesias cristianas excluyeran esta doctrina y a sus miembros de esta esperanza bienaventurada. Yo conozco algunas iglesias bautistas que decían que no los excluían por su fe, sino por su comunión con los creyentes adventistas. Entonces, si no es por mi fe en un Salvador que viene, ¿por qué me excluyen de sus púlpitos, yo que nunca tuve comunión sino solo con una iglesia bautista? Es una excusa falsa. Pero esta no puede ser la excusa de los metodistas y presbiterianos; porque ellos creen en una comunión mixta. ¿Por qué cosas los excluyen? Yo escuché que algunos eran excluidos por cantar himnos de la segunda venida; otros, por demencia, cuando toda la demencia demostrada contra ellos era que esperaban a Cristo. Oh Dios, ‘perdónalos porque no saben lo que hacen’”.
GMA 140Storrs sobre la actitud de las iglesias
GMA 140.1George Storrs habló de la actitud de las iglesias hacia los adventistas, de este modo:
GMA 140.2“¿Cuál de ellas, en este momento, no está diciendo: ‘Estoy sentada como una reina’? Y ¿cuál de ellas no se congratula a sí misma con la idea de que algún día ellos conquistarán el mundo, y que éste habrá de estar sujeto a su fe? ¿Cuál de ellas tolerará un alma que permanezca entre ellos en paz, que abiertamente y sin temor confiesa su fe en el advenimiento que está a las puertas? ¿No son los términos para permanecer entre ellos sin ser perturbados, que ‘se refrenen totalmente’ de una expresión pública de su fe en la venida del Señor este año, cualesquiera sean sus convicciones sobre el tema, y por importante que sienta que es clamar: ‘Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado’?”
GMA 140El testimonio de Mansfield
GMA 140.3L. D. Mansfield, escribiendo desde Oneida, Nueva York, el 21 de marzo de 1844, testifica así:
GMA 140.4“Dios está actuando sobre las mentes de sus queridos hijos que esperan al Señor del cielo, y los conduce no solo a escuchar al ángel que tiene ‘el evangelio eterno para predicarlo, diciendo: La hora de su juicio ha llegado’, sino a obedecer el mandato posterior: ‘¡Salid de ella, pueblo mío!’ Estoy más plenamente persuadido que nunca antes, que las organizaciones religiosas de los días actuales constituyen una parte no pequeña de aquella Babilonia que ha de ser arrojada con violencia, y que no se la encontrará más… Sin embargo, me parece, que en algunas de las organizaciones la semejanza con el cuerno pequeño es más notable. Algunos casos ilustrarán el tema.
GMA 140Se manifiesta el espíritu de turbas
GMA 140.5“Un hermano que había trabajado con mucho éxito en esta región, en la proclamación de la venida del Señor, hizo arreglos para dar una conferencia en cierto lugar a cierta hora. El Señor ordenó las cosas de modo que él estuviera a veinticinco kilómetros (16 millas) de aquel lugar, cuando se hizo presente un ministro, a la cabeza de una turba, con asfalto y plumas con el propósito de aplicarlas a aquel siervo del Dios Altísimo. Este mismo ministro comenzó una larga reunión poco después, pero todo estaba tan frío y helado como los glaciares del norte: ningún alma se despertó o se convirtió. Al fin el ministro dijo que creía que él debía ‘sentarse en el asiento de los ansiosos’.
GMA 140.6“Un maestro de una clase de este pueblo dijo a su clase que siendo que nosotros habíamos estado teniendo reuniones aquí, si algún hombre entraba a su casa y decía que creía que Cristo vendría este año, lo echaría afuera”.
GMA 141Deber hacia las iglesias
GMA 141.1Aquí presentaremos un testimonio tomado de un discurso a la conferencia adventista de creyentes reunida en Boston, Massachusetts, del 31 de mayo de 1844, y firmada por William Miller, Elon Galusha, N. N. Whiting, Apollos Hale y J. V. Himes. Ellos dicen:
GMA 141.2“Acerca de nuestro deber hacia las iglesias podemos decir algo. El peligro aquí, como en la mayoría de los otros casos, nos parece estar en los extremos. La primera forma del peligro es el de permitir que la autoridad de la iglesia con la que estamos asociados nos imponga silencio en este tema del deber. No tenemos dudas de que miles quedaron condenados ante Dios al ceder a las pretensiones no bíblicas de sus iglesias en este asunto; éstos, si hubieran sido decididos y fieles, ahora estarían en una condición mucho más segura, y más útil, aunque pudieran también ser llamados a sufrir.
GMA 141.3“La segunda formas de peligro es la de ceder a un espíritu de revancha contra las iglesias por causa de su injusticia hacia nosotros, y por pelear una guerra indiscriminada contra todas las organizaciones similares. En cuanto al deber de los adventistas, respecto de las iglesias con las cuales pueden estar asociados, si se nos llamara para hacerlo, no podríamos dar instrucciones que fueran de aplicación general. Deben actuar en el temor de Dios, como las circunstancias del caso lo requieran.
GMA 141.4“Sin embargo, deberíamos ser decididos en cumplir nuestro deber, testificar por la verdad en todas las ocasiones apropiadas y correctas. Y si por realizar estas acciones ofendemos a las iglesias, y ellas nos amenazan con la expulsión a menos que guardemos silencio (aunque si pudiéramos disolver nuestra relación con la iglesia en forma amigable, sería mejor), cumplamos con nuestro deber, y cuando seamos expulsados, seamos pacientes en soportar el error, y en estar dispuestos con nuestro Maestro a ‘salir fuera de la puerta, soportando su censura’”.
GMA 141.5De estas citas respecto de la acción de las iglesias hacia los que daban el mensaje del segundo ángel, se puede ver fácilmente cómo, como primer resultado de dar este segundo llamado a la “cena”, los que se reunieron en un único rebaño espiritual se los llama “los cojos, los mancos y los ciegos”, lo que sugiere con fuerza el maltrato que recibieron de los que “golpeaban” a “sus consiervos”, de los cuales habían sido separados.
GMA 141Un pueblo separado elegido para recibir nuevas verdades
GMA 141.6El surgimiento de un pueblo específico bajo la proclamación del mensaje del segundo ángel: −el segundo llamado a la “cena”−, y el “clamor de medianoche” revela claramente el propósito de Dios. Debían investigarse verdades preciosas para los últimos días, y ser proclamadas; una obra que no podrían hacer las iglesias “atadas por el credo” más de lo que la iglesia apostólica habría podido realizar en cuanto a la proclamación del evangelio al mundo mientras retuviera una conexión con las sectas judías. Dios demandó una separación allí9, y también demandó una separación de los creyentes en el advenimiento de los que procuraban mantenerlos en el círculo de sus credos.
GMA 142Los seis sermones de Storrs
GMA 142.1Pronto después de esta salida, notamos que la luz vino a los grupos adventistas sobre el tema del castigo futuro, como se plantea en el panfleto, “Seis Sermones”, por George Storrs, asumiendo la posición de que el hombre por naturaleza es mortal; que los muertos están inconscientes entre la muerte y la resurrección; que el castigo final de los impíos será la extinción total, y que la inmortalidad es un don de Dios, a ser recibido solo por fe en nuestro Señor Jesucristo.
GMA 142.2Miles de adventistas aceptaron esta doctrina de la naturaleza del hombre, pero no todos ellos. El rechazo de ella no trajo confusión entre ellos, ya que se consideraba un asunto de solo creencia, y no una prueba de integridad moral; de allí que no se rompió el esfuerzo unido para advertir al mundo de la proximidad de la cercanía de Cristo. Sin embargo, tuvo el efecto de levantar la ira de las iglesias contra ellas.
GMA 142Incapaz de refutar los seis sermones
GMA 142.3El ministro metodista en el pueblo donde yo vivía, y que previamente se había unido en la predicación de la doctrina del advenimiento en 1843, recibió “Seis sermones”, lo leyó, y admitió a los miembros de su iglesia de que era incapaz de refutar la doctrina; pero al encontrar que muchos de sus feligreses lo estaban aceptando, él aconsejó a otros que no leyeran el libro, ya que “creerían la doctrina si la leían”. En el mes de setiembre de 1844, después que este ministro retornara de la conferencia anual, se colocó tras el púlpito y públicamente renunció a la doctrina del advenimiento, y humildemente pidió perdón a la iglesia por haber invitado alguna vez a los conferenciantes a hablar en su templo.
GMA 143Juzgado por herejía
GMA 143.1Esta acción del ministro pronto fue seguida por un esfuerzo para tratar a los creyentes en el advenimiento como herejes; pero cuando se les permitió defender sus casos con la Biblia, la iglesia no ganó ninguna victoria. Varios fueron excluidos de esta iglesia porque sus acciones no estaban en armonía con la disciplina, y muchos otros se retiraron por causa de esta exclusión de miembros cuya fe no podía demostrarse que fuera contraria a las Escrituras. De este modo la doctrina del advenimiento fue eliminada para siempre de la iglesia donde centenares habían encontrado al Salvador y se habían alegrado en Dios.
GMA 143.2Lo que se hizo en mi pueblo natal también se realizó en centenares de otras iglesias por todo el país. Los que fueron tratados de este modo por sus anteriores hermanos, encontraron mucho consuelo en las palabras del profeta Isaías: “Oíd palabra de Jehová, vosotros los que tembláis a su palabra: Vuestros hermanos que os aborrecen, y os echan fuera por causa de mi nombre, dijeron: Jehová sea glorificado. Pero él se mostrará para alegría vuestra, y ellos serán confundidos”.10
GMA 143Se muestra la ira de los impíos
GMA 143.3Al acercarse el día en que se esperaba al Señor, los creyentes se volvieron más fervientes en sus labores, y los impíos se enfurecían y se burlaban más implacablemente, como se verá en la siguiente declaración hecha por el editor del Midnight Cry del 31 de octubre de 1844:
GMA 143.4“El efecto que este movimiento produjo en los impíos, también sirvió grandemente para confirmarnos en nuestra creencia de que Dios estaba en él. Cuando los hijos de Dios se encontraron postrados y se humillaron delante de él, para prepararse para su aparición, al formar un grupo de pecadores, que solo serían salvados por gracia, los impíos manifestaron la mayor maldad. Al no haber dado aviso de nuestras reuniones sino en nuestro propio periódico, ni haber invitado al público a ella, los hijos de Belial se acercaron y causaron muchos disturbios. En la tardecita del sábado, el mismo 12 [12 de octubre de 1844], no tuvimos reunión en el tabernáculo, para que el encargado de la limpieza pudiera tener la oportunidad de limpiar la casa para el día de reposo [domingo]. Pero la turba entró en la casa, e impidió incluso tal labor. El alcalde, sin embargo, sin que se lo pidieran, interfirió rápidamente, y los expulsó.
GMA 143.5“En nuestras reuniones del sábado siguiente, después que el tabernáculo se hubo llenado, una densa multitud ocupó la calle frente al edificio, muchos de ellos enfurecidos de que alguno pudiera creer en el advenimiento del Señor. En la noche, por causa de la excitación del populacho, no se tuvo la reunión; no obstante, la calle estaba llena con la turba ya a una hora temprana; pero la rápida interferencia del alcalde y de su eficiente policía despejó la calle, después de enviar a unos pocos a la comisaría. Solo pudimos comparar la conducta de la turba con la que rodeó la puerta de Lot, en la víspera de la destrucción de Sodoma… Este movimiento de parte de ellos fue tan repentino, simultáneo y extenso, que su manifestación en el primer día del séptimo mes judío nos fortaleció en nuestra opinión de que este debía ser el mes”.
GMA 144Burladores visten túnicas de ascenso
GMA 144.1El 22 de octubre de 1844, el día en que terminaron los 2.300 días, en Paris, Maine, mientras los creyentes se reunieron en la casa de adoración, ocupados en oraciones solemnes a Dios, esperando que el Señor regresara ese día, los burladores se reunieron alrededor de la casa cantando himnos en son de burla. Dos de estos bochincheros se pusieron mantos blancos largos, y se subieron al techo de la casa, cantaron himnos, y se burlaron de los que estaban en la casa, que oraban y esperaban que el Señor viniera.
GMA 144.2Es probable que por esta circunstancia se originaron las falsedades que circularon acerca de que los adventistas se ponían mantos de ascensión; porque a pesar de que los periódicos adventistas ofrecieron recompensas hasta de 500 dólares por un caso auténtico en que un adventista se hubiera puesto un manto de ascensión en 1844, para esperar que viniera el Señor, nunca se presentó ni un solo caso.
GMA 144La visión de Hazen Foss, 1844
GMA 144.3Por ese tiempo vivía en Poland, Maine, un joven llamado Hazen Foss, que creía firmemente que el Señor vendría el décimo día del séptimo mes. Era un hombre de buena apariencia, un hablar agradable, y con una buena educación. Unas pocas semanas antes de que terminara “el clamor de medianoche”, el Señor se acercó a él y le dio una visión, en la que se le mostró el viaje del pueblo del advenimiento a la ciudad de Dios, con sus peligros. Se le dieron algunos mensajes de advertencia, que él debía entregar, y también una visión de las pruebas y persecuciones que seguirían como consecuencia si era fiel en contar lo que se le había mostrado. A él, como al Sr. Foy, se le mostraron tres escalones por medio de los cuales el pueblo de Dios entraría plenamente en el sendero a la santa ciudad. Como era un firme creyente en la venida del Señor “en unos pocos días más” (como cantaban ellos), la parte de la visión relacionada con las tres plataformas hasta el sendero le resultaba inexplicable; y siendo por naturaleza de un espíritu orgulloso, rehuyó la cruz, y se negó a relatar la visión. Ésta le fue repetida una segunda vez, y además se le dijo que si todavía rehusaba relatar lo que se le había mostrado, la carga sería quitada de él y dada a uno de los hijos más débiles del Señor, uno que fielmente relataría lo que Dios le revelara. Él se rehusó otra vez. Entonces recibió una tercera visión, y se le dijo que quedaba libre, y la carga fue colocada sobre uno de los más débiles entre los débiles, quien haría lo que Dios le pedía.
GMA 145Foss no relata su visión
GMA 145.1Esto sorprendió al joven, y él decidió relatar lo que se le había mostrado, y de acuerdo con esto hizo arreglos para hacerlo. La gente se apretujó para verlo y oírlo. Con cuidado relató su experiencia, cómo había rehusado relatar lo que el Señor le había mostrado, y cuál sería el resultado de rehusarse. “Ahora”, dijo él, “relataré la visión”. Pero ¡ay!, era demasiado tarde: estuvo parado delante de la gente tan mudo como una estatua, y finalmente dijo, con la más profunda agonía: “No puedo recordar una sola palabra de la visión”. Se restregó las manos con angustia, diciendo: “Dios ha cumplido su palabra. Me quitó la visión”, y con gran ansiedad mental dijo: “Soy un hombre perdido”. Desde ese momento perdió su esperanza en Cristo, y entró en un estado de desesperación. Nunca más asistió a una reunión adventista, y no tuvo más interés personal en la religión. Su conducta en muchos sentidos, para decir lo menos, fue la de una persona privada de la suave influencia del Espíritu del Maestro, de uno que quedó “en sus propios caminos, lleno de sus propias cosas”. En esta condición mental murió en 1893.
GMA 145Otra persona relató la visión de Foss
GMA 145.2Unos tres meses después que Foss no pudo recordar su visión, oyó desde una habitación cercana una visión relatada por otra persona. La reunión se realizaba en la casa donde él se encontraba. Se le rogó que viniera a la reunión, pero el rehusó hacerlo. Dijo que la visión era tan igual a la que se le había mostrado, como cuando dos personas describen lo mismo en sus propias palabras. Y así se supo lo que él vio pero no pudo recordar cuando trató de relatarlo. Al hablar de la persona más tarde, dijo: “Ese es el instrumento sobre quien el Señor puso la carga”.
GMA 146Tristemente chasqueado
GMA 146.1Por fin llegó el décimo día del mes séptimo, tiempo judío (22 de octubre de 1844). Encontró a miles y miles de personas que esperaban ese día como la consumación de sus esperanzas. No habían hecho ninguna provisión para nada terrenal más allá de esta fecha. Ni siquiera habían acariciado el pensamiento “y si no viene”, sino que habían planificado sus asuntos mundanos como lo hubieran hecho si esperaban que ese día terminara el período de sus vidas naturales. Habían advertido y exhortado a los impíos que huyeran de la ira que venía, y muchos de ellos temieron que el mensaje pudiera ser realidad. Ellos habían orado y aconsejado a sus familiares, y se habían despedido de aquellos que no habían entregado sus corazones a Dios. En resumen, habían dicho adiós a todas las cosas terrenales con toda la solemnidad de uno que se considera a punto de aparecer cara a cara ante el Juez de toda la tierra. De este modo, con una ansiedad casi sin aliento, se reunieron en sus lugares de adoración, esperando, a cada momento, escuchar “la voz del arcángel y la trompeta de Dios”, y ver los cielos radiantes con la gloria del Rey que viene.
GMA 146.2Las horas pasaron lentamente, y cuando al fin el sol se hundió tras el horizonte occidental, el décimo día del mes séptimo judío se terminó. Las sombras de la noche una vez más esparcieron su lóbrego manto sobre el mundo; pero con la oscuridad vino un golpe de tristeza a los corazones de los creyentes en el advenimiento, de tal tipo que sólo encuentra un paralelo en la tristeza de los discípulos de nuestro Señor, cuando solemnemente recorrieron el camino a casa en la noche que siguió a la crucifixión y sepultura de aquel que poco antes habían escoltado en triunfo al entrar en Jerusalén como su Rey.