Capítulo 6 – El Mensaje y los Mensajeros
GMA 84.1“Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará”.1
GMA 84.2“Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas”.2
GMA 84.3Los que dieron la proclamación del advenimiento pretendieron que esta “visión” con su tiempo “señalado”, mencionado por el profeta Habacuc, incluía la visión de las profecías de Daniel y del Revelador. Estas ellos las hicieron claras en su lineamiento sobre sus carteles proféticos, para que el que lea la interpretación realmente “corra” e imparta la información a otros.
GMA 84Un mensaje definido
GMA 84.4La proclamación por el pueblo adventista no era sencillamente el anuncio hecho por Pablo ante Félix, “acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero”; ni era la declaración hecha por Martín Lutero, después de haber completado la traducción de la Biblia, cuando, un poco antes de su muerte, se informa que dijo: “Estoy persuadido que el juicio no está muy lejos; realmente, que el Señor mismo no estará ausente más de trescientos años”. Ni tampoco la afirmación hecha por Juan Wesley, cuando dijo que él “pensaba que el milenio comenzaría en unos cien años”. Los adventistas afirmaban estar dando el mensaje simbolizado en Apocalipsis 14:6, 7, “La hora de su juicio ha llegado”, y el clamor de Apocalipsis 10:6, “el tiempo no sería más”. Tal profecía no podía cumplirse por un anuncio de un evento “venidero”, viniendo “en trescientos años”, o “en cien años”, sino en un momento definido, “ha llegado”. Precisamente tal mensaje, con tal exactitud como lo requerían las profecías mencionadas, fue anunciado por el pueblo adventista a todo el mundo.
GMA 85El juicio en la venida de Cristo
GMA 85.1Cuando este mensaje fue primeramente anunciado, cada denominación cristiana sostenía que el juicio ocurriría en la segunda venida de Cristo. Así que un pueblo, en esas circunstancias, que diera el mensaje de que la hora del juicio viene, al sustentar tal idea, necesariamente proclamaría la segunda venida de Cristo. En realidad, lo que dio fuerza al mensaje, y movía poderosamente a la gente, era la proclamación de un tiempo definido. Primero, afirmaban que el fin del mundo vendría en algún momento durante el “año judío” de 1843, y que abarcaba el período entre el 21 de marzo de 1843 y el 21 de marzo de 1844. Después que pasó esta fecha, leemos en el Midnight Cry del año 1844, que el día definido estaba fijado para la terminación de los tiempos proféticos: el décimo día del séptimo mes judío, que corresponde al 22 de octubre de 1844.
GMA 85Cálculo de los 2.300 días
GMA 85.2La base del tiempo −1843− eran los 2.300 días de Daniel 8. Se afirmaba que estos “días” estaban conectados con las profecías donde las bestias fueron elegidas para representar reinos, “días” debe usarse simbólicamente para representar años, según la interpretación del Señor del tiempo simbólico, como se da en Números 14:34 y Ezequiel 4:5, 6; que las setenta semanas −490 años− de Daniel 9 habían de ser la primera parte de los 2.300 días, y que los dos períodos comenzaron juntos. El evento dado en Daniel 9, que señalaba el comienzo de las setenta semanas, era la “salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén”. Ese mandato se emitió en el séptimo año de Artajerjes Longímano, 457 a. C., como lo registra Esdras 7.
GMA 85.3Que esta es la fecha correcta para el comienzo de las setenta semanas se demostró por el hecho de que en justo sesenta y nueve semanas −483 años− desde el 457 a. C., o sea el año 27 d. C., Cristo fue bautizado por Juan, e inició su ministerio, diciendo: “El tiempo se ha cumplido”,3 etc. El comienzo del ministerio de Cristo, 27 d. C., su crucifixión tres años y medio a partir de esa fecha, “a la mitad de la semana [setenta]”, el fin de la obra especial entre los judíos, 34 d. C., y la rápida conversión de Saulo, el apóstol a los gentiles, demostraron que las setenta semanas terminaron en esa fecha, y por lo tanto, comenzaron en 457 a. C. Ellos calcularon el asunto de este modo: De los 2.300, saquemos 457, y quedan 1843. Y como los 457 años fueron antes de Cristo, llegamos para el fin de los 2.300 días al fin de 1843.
GMA 86Admisiones de los adversarios
GMA 86.1Se ha dicho con verdad que “las admisiones en favor de la verdad, desde las filas de sus adversarios proveen la clase más elevada de evidencias”. Ninguno de los adversarios del mensaje del advenimiento alguna vez sugirió que el juicio investigador del pueblo de Dios era un evento que debía ocurrir antes de la venida de Cristo; sino que razonaron sobre este punto en armonía con los adventistas. Como prueba de esta declaración, citamos a dos opositores destacados.
GMA 86.2El Sr. N. Colver, predicando en la Capilla de la calle Marlboro, en Boston, en 1842, en oposición a los adventistas, dijo:
GMA 86.3“Si estos días son años, el mundo terminará en 1843; eso lo puede ver cualquier niño escolar; porque si los 490 años terminaron con la muerte de Cristo, los 2.300 días terminarán en 1843; y el mundo debe terminar, a menos que pueda mostrarse que ocurrirá algún otro evento, y no veo cómo puede hacerse eso”.
GMA 86.4El profesor Stuart, más o menos al mismo tiempo, dijo:
GMA 86.5“Es un hecho singular que la gran masa de intérpretes en el mundo inglés y norteamericano, por muchos años han querido entender los días indicados en Daniel y el Apocalipsis como representaciones, o símbolos, de años. He encontrado difícil descubrir el origen de esta costumbre general, y podría decir, casi universal”.
GMA 86El testimonio del profesor Bush
GMA 86.6El profesor Bush ha dicho: “Cualquiera que ataca al Sr. Miller en este tema del tiempo, lo ataca en su punto más fuerte. Su tiempo es correcto; pero está equivocado en cuanto al evento que ocurrirá”. Bush era un creyente en la conversión de todo el mundo antes de la venida de Cristo. Su teoría era que el milenio comenzaría en 1844.
GMA 86.7Los ministros de la fe del advenimiento enseñaron en sus discursos públicos que la historia del mundo mostraba que las diversas naciones estaban justo en la condición simbolizada por la imagen de Daniel 2, cuando la piedra estaba por golpear la imagen en los pies, y el Dios del cielo establecería su reino; y en el capítulo 7, cuando “el reino y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo”. Ellos también llamaron la atención al hecho de que las señales –físicas, políticas y morales− eran justamente lo que las Escrituras habían predicho que se verían cuando el Señor estuviera a punto de aparecer.
GMA 87Maravillas en los cielos
GMA 87.1El Señor por medio del profeta Joel dice: “Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová”.4 Los adventistas creían y enseñaban que la aurora boreal de los últimos siglos (comúnmente llamadas luces del norte) era “el fuego y las columnas de humo” que cumplían las especificaciones del profeta; y por la mejor información que se obtiene de la historia (nos referimos a la Enciclopedia de Edimburgo como testimonio), rara vez se habían visto antes de este tiempo.
GMA 87.2Así, mientras el mensaje de la próxima venida del Señor iba a los lugares más remotos de la tierra, las señales aparecían en los cielos que daban fuerza a la verdad, y captaban la atención de la gente.
GMA 87.3El 25 de enero de 1837, hubo una exhibición magnífica de una fogosa aurora boreal, que parecía conducir la mente de muchos directamente a la predicción del profeta Joel de lo que habría de preceder al gran día del Señor. La siguiente descripción de la escena es del Commercial Advertiser [El anunciador comercial] del 22 de octubre de 1839. Concuerda exactamente con la escena como la presenció este escritor en Victor, Condado de Ontario, N. Y.
GMA 87La aurora de fuego de 1837
GMA 87.4“En la tarde del 25 de enero de 1837, hubo una exhibición notable del mismo fenómeno [habla de la aurora boreal] en diversas partes del país, como sin duda recordarán nuestros lectores. Donde el suelo estuvo cubierto con nieve, la vista fue grandiosa e impactante de una manera sin precedentes. En un lugar, situado cerca de una montaña, la gente que presenció la escena nos informó que parecían ‘olas de fuego que bajaban por la montaña’, y en general, hasta donde se pudo saber, la nieve que cubría el suelo parecía como fuego mezclado con sangre, mientras arriba (como dijo el apóstol), ‘los cielos estaban ardiendo’; se parecía tanto a la descripción profética del día final que muchos se maravillaron. Los niños que la vieron tuvieron miedo, y preguntaron si era la venida del juicio; y aún los animales temblaron con gran manifestación de alarma”.
GMA 87.5No fue solo en Norteamérica que se exhibió esta señal del profeta Joel, sino que a medida que la doctrina de la venida del Señor ganaba publicidad en Gran Bretaña, la misma señal apareció en los cielos en ese país. El Commercial Advertiser de Nueva York del 22 de octubre de 1839, cita lo siguiente de los periódicos de Londres respecto del fenómeno notable presenciado en ese país en la noche del 3 de septiembre:
GMA 88La aurora de 1839
GMA 88.1“Londres, 5 de septiembre [1839]. Entre las diez horas de la noche del jueves y las tres de la mañana de ayer, en los cielos se observó uno de los más magníficos casos de este fenómeno extraordinario, la caída de las estrellas y las luces del norte, presenciados por muchos años en el pasado. La primera indicación de este fenómeno singular fue diez minutos antes de las diez, cuando una luz roja, aparentemente vapor, se levantó de la porción norte del hemisferio, y gradualmente se extendió hasta el centro de los cielos, y para las diez o las diez y cuarto, todo, del este al oeste, era una gran sábana de luz. Tenía una apariencia muy alarmante, y era exactamente como la que ocasiona un terrible incendio. La luz variaba considerablemente; en un momento, parecía caer, y directamente después, se levantaba con un brillo intenso. Se veían mezclados en él cantidades de humo, que rodaban y una y otra vez, y cada observador parecía convencido de que era ‘una tremenda conflagración’.
GMA 88.2“La consternación de la metrópolis fue muy grande; miles de personas corrían en dirección de la supuesta catástrofe terrible. Las máquinas de las brigadas contra incendios en la calle Baker, la calle Farringdon, la calle Watling, y el camino Waterloo, lo mismo que los que pertenecían a las estaciones del oeste de Londres, en realidad, cada máquina de bomberos en Londres, enjaezaron los caballos y galoparon hacia la supuesta ‘escena de destrucción’ con energía más que ordinaria, seguidos por carruajes, jinetes, y vastas muchedumbres. Algunas de las bombas avanzaron hasta High Gate y Halloway [unas cuatro millas, o seis km] antes de descubrir el error. Esas apariciones duraron más de dos horas, y hacia la mañana el espectáculo llegó a ser [un panorama] de grandeza.
GMA 88.3“A las dos de la madrugada el fenómeno presentaba una escena muy espléndida, y muy difícil de describir. Todo Londres estaba iluminado con luz como de medio día, y la atmósfera era notablemente clara. El hemisferio sur, en la ocasión mencionada, aunque sin nubes, estaba muy oscuro; pero las estrellas, que eran innumerables, brillaban hermosamente. El lado opuesto de los cielos presentaba un contraste singular pero magnífico; era extremadamente claro, y la luz era muy vívida; había una sucesión continua de meteoros, que variaban en esplendor: aparecían formados en el centro de los cielos, y se extendían hasta que parecían estallar. El efecto era electrizante. Miríadas de estrellas saltaban desde el horizonte, y volaban como flechas con tal rapidez hacia la tierra que el ojo apenas podía seguir su recorrido; parecían estallar también, y arrojar un vapor rojizo sobre todo el hemisferio. Los colores eran sumamente magníficos.
GMA 89.1“A las dos y media el espectáculo cambió a oscuridad, la que, al dispersarse, exhibía un arcoíris luminoso en el cenit de los cielos, y alrededor de la orla de oscuridad que cubría la parte sur del país. Poco después columnas de luz plateada irradiaban del arcoíris. Aumentaban maravillosamente, se mezclaban entre los vapores rojizos que se formaban al mismo tiempo, y cuando el espectáculo alcanzó su plenitud superaba toda imaginación. Las estrellas volaban en todas direcciones, y continuó así hasta las cuatro de la mañana, cuando todo desapareció”.
GMA 89Extrañas apariciones en el sol
GMA 89.2Mientras los predicadores vivientes planteaban la verdad de la venida del Señor, muchas y variadas maravillas en los cielos se vieron en diversas partes del mundo. De éstas, nuestro espacio solo permitirá una representación de la apariencia del sol en Norwich, Inglaterra, en diciembre de 1843. Un fenómeno similar ocurrió en New Haven, Connecticut, el 9 de septiembre de 1844, durante dos horas antes y después del mediodía, y fue presenciado por miles de personas.
GMA 90.1De la aparición en Inglaterra, leemos, en una carta de E. Lloyd, Londres, 3 de enero de 1844, lo que sigue:
GMA 90.2“Ha habido una notable ‘señal en el sol’, que vieron los principales ciudadanos de Norwich y la región circundante, tal como nunca se había visto antes en Inglaterra. Se la vio en diciembre último, alrededor de las 12 del mediodía, y continuaron durante dos horas. Alarmó mucho a los habitantes. Ocurrió justo antes que los Hermanos Winter, Burgess y Routon abrieran su misión en esa ciudad. Pareció preparar el camino para la verdad, así que se encontraron con buen éxito allí”.
GMA 90.3El informe del fenómeno según ocurrió en New Haven, Connecticut, se dio en Midnight Cry del 10 de octubre de 1844, y fue tomado del Palladium de New Haven, del 10 de septiembre de 1844. En el informe el editor del Cry dice: “Ningún filósofo ha sido capaz de dar una explicación de la causa de este fenómeno que lo satisficiera a él mismo”.
GMA 90.4Un informe de este portento que apareció en conexión con el sol en New Haven, Connecticut, el 9 de septiembre de 1844, también se publicó en el Courant de Hartford del 12 de septiembre de 1844, y dice lo siguiente:
GMA 90.5“Los anillos alrededor del sol el lunes, 9 de septiembre de 1844, durante dos horas antes y después del mediodía, parecen haber sido generalmente observados por nuestros ciudadanos con mucho interés, y despertó una curiosidad inteligente de aprender más con respecto a la apariciones de la misma clase y su causa.
GMA 90.6“El presente halo fue notable por su duración, y permitió oportunidades favorables para la observación. Cerca de mediodía consistía mayormente de dos anillos completos, uno de unos cuarenta y cinco grades de amplitud, rodeando el sol que estaba en el centro, y el otro a unos setenta y dos grados de ancho, teniendo como su centro el cenit, mientras su circunferencia pasaba por el sol. El círculo menor estaba acompañado por una elipse con un eje mayor y de pequeña excentricidad. Directamente opuesto al sol, y a treinta y seis grados al norte del cenit, el círculo mayor estaba intersectado por otros dos círculos de aproximadamente el mismo diámetro, formando en el punto de intersección un punto brillante, tal como resultaría naturalmente de la luz combinada de los tres anillos luminosos. El anillo que rodeaba el sol exhibía los colores del arcoíris, con frecuencia era más vívido y hermoso. Los otros anillos eran blancos y más débiles, al estar más distantes del sol. Pequeñas porciones de círculos, sin embargo, con tonos prismáticos [arcoíris], aparecían a diferentes momentos, tanto en el este como en el oeste… Tal uniformidad de estructura debe depender de alguna ley que regula la formación de halos; pero la naturaleza de la ley no está completamente desarrollada… No ha sido muy difícil dar cuenta de la producción del anillo que rodea el sol, ya que la causa es algo similar a la que produce el arcoíris, pero explicar el origen del anillo que tiene su circunferencia en el centro del sol, ha sido más difícil”.
GMA 91Maravillas que cumplen predicciones bíblicas
GMA 91.1Del uso que se ha dado, tanto en Inglaterra como en Norteamérica, de estas maravillas vistas en el cielo, podemos saber al leer de la Exposition of the Twenty-fourth of Matthew [Exposición del veinticuatro de Mateo] por Sylvester Bliss, publicado en Boston en 1843. Después de citar los informes trascritos más arriba, él dice:
GMA 91.2“De este modo las ‘grandes señales’ y ‘visiones terribles’ que se predicen en las Escrituras de verdad, parecen todas cumplidas, así como todo lo que el Salvador declaró que precedería su venida.
GMA 91.3“Tan ciertamente como el brote de las hojas de los árboles es una indicación del verano, también es cierto que al cumplirse esas señales, los cristianos han de saber que la venida de Cristo está cerca, aún a las puertas. No es un mero permiso para saberlo, si no que nuestro Salvador nos ordena conocerlas”.5
GMA 91LOS MENSAJEROS
GMA 91.4Habiendo llamado la atención a algunas de las características del mensaje del segundo advenimiento, como se proclamó al principio, puede ser de interés notar unos pocos de aquellos que desempeñaron una parte destacada en la gran proclamación. Ya hemos dado los nombres de muchos que estuvieron entre los ministros más talentosos de la época en países extranjeros que dieron el clamor. Al llamar la atención a algunos de los que dirigieron en América del Norte, sobre los que el Señor puso la carga de la obra, servirá para ilustrar aún más que la mano del Señor realmente estuvo en el movimiento.
GMA 91William Miller
GMA 91.5Primero notaremos el caso de William Miller, que se destacó tanto en el movimiento del advenimiento en los Estados Unidos que muchos solo lo conocen como “milerismo”.
GMA 91.6William Miller nació en Pittsfield, Massachusetts, en febrero de 1782. En su temprana niñez, se manifestaron evidencias de una fortaleza intelectual y actividad mayores que las ordinarias. Unos pocos años hicieron que estos rasgos fueran más y más notorios a todos los que se asociaban con él. Poseía una constitución física fuerte, un intelecto activo y naturalmente bien desarrollado, un carácter moral irreprochable. Había gozado de las limitadas ventajas de la escuela del distrito solo unos pocos años antes que se admitiera en forma general que sus logros excedían a los de los maestros que solían emplear.
GMA 92.1El Sr. Miller se casó en 1802, y se estableció en Poultney, Vermont. Los hombres con quienes se asociaba desde su mudanza a Poultney, y a quienes él se sentía considerablemente deudor por sus favores mundanales, estaban profundamente afectados con principios escépticos y teorías deístas. No eran hombres inmorales, sino que como grupo eran buenos ciudadanos, y generalmente de conducta seria, humanos y benevolentes. Sin embargo, rechazaban la Biblia como norma de la verdad religiosa, y defendían la lógica de su rechazo con la ayuda obtenida de los escritos de Voltaire, Hume, Volney, Paine, Ethan Allen y otros. El Sr. Miller estudiaba estas obras cuidadosamente, y al final se consideró un deísta. Él mismo declaró que su vida deísta cubrió un periodo de doce años, comenzando alrededor de 1804.
GMA 92.2Recibió la comisión de capitán y entró en el ejército en 1810. Al regresar de su servicio militar, mudó a su familia a Low Hampton, N. Y., para comenzar la ocupación de agricultor en 1812. Como agricultor, tuvo más tiempo de ocio para leer. Encontró que sus ideas deístas no le daban la certeza de la felicidad más allá de la vida presente. Más allá de la tumba todo era oscuro y tenebroso. Para usar sus propias palabras:
GMA 92.3“La aniquilación era un pensamiento frío y escalofriante, y el rendir cuentas era destrucción para todos. Los cielos eran como bronce sobre mi cabeza, y la tierra como hierro bajo mis pies. ¡La eternidad! ¿Qué es? ¡Y la muerte! ¿Por qué existe? Cuanto más razonaba, más lejos estaba de una demostración. Cuanto más pensaba, más difusas eran mis conclusiones. Traté de no pensar más, pero mis pensamientos no podían ser controlados. Yo era realmente miserable, pero no entendía la causa… Poco después, de repente el carácter del Salvador fue vívidamente impreso en mi mente. Parecía que quizá había un ser tan bueno y compasivo como para que él mismo expiara nuestras transgresiones, y con ello, salvarnos del sufrimiento de la penalidad del pecado. Inmediatamente sentí cuán maravilloso tenía que ser ese ser; e imaginé que podía arrojarme en sus brazos, y confiar en la misericordia de tal ser”.
GMA 92La conversión de William Miller
GMA 92.4Además dice:
GMA 92.5“Yo vi que la Biblia presentaba justo al Salvador que yo necesitaba; y quedé perplejo de que un libro no inspirado pudiera desarrollar principios tan perfectamente adaptados a las necesidades de un mundo caído. Fui constreñido a admitir que las Escrituras debían ser revelación de Dios. Llegaron a ser mi delicia; y en Jesús encontré un amigo… La Biblia ahora llegó a ser mi principal estudio, y puedo honestamente decir, la escudriño con gran deleite. Encontré que nunca me habían enseñado ni siquiera la mitad. Me pregunté por qué no había visto antes su belleza y gloria, y me maravillé cómo pude haberla rechazado en algún momento”.
GMA 93.1El mismo William Miller describe la manera de estudiar la Biblia que él tenía:
GMA 93.2“Decidí poner a un lado todos mis prejuicios, comparar cuidadosamente textos con textos, y seguir su estudio de una manera regular y metódica… Siempre que encontraba algo oscuro, mi práctica era compararlo con todos los pasajes colaterales; y con la ayuda de Cruden, examinaba todos los textos de la escritura en los que se encontraba cualquiera de las palabras destacadas contenidas en cualquier porción oscura… De este modo seguí el estudio de la Biblia, en mi primer uso de ella, por unos dos años, y quedé plenamente satisfecho de que es su propio intérprete.
GMA 93.3“Mientras así estudiaba, llegué a quedar satisfecho de que las profecías que han sido cumplidas en el pasado son el criterio por el cual juzgar la manera del cumplimiento de aquellas que todavía son futuras, que los conceptos populares del reinado espiritual de Cristo –un milenio temporal antes del fin del mundo, y que los judíos volverían−, no tenían sustento en la palabra de Dios… Encontré claramente enseñado en las Escrituras que Jesucristo descenderá otra vez a esta tierra, viniendo en las nubes del cielo, en toda la gloria de su Padre.
GMA 93.4“Sentí una delicia al estudiar las Escrituras que no había antes supuesto que podía derivarse de sus enseñanzas. Comencé su estudio sin expectativas de encontrar el tiempo de la venida del Salvador, y al principio difícilmente podía creer el resultado al que llegué; pero la evidencia me golpeó con tal fuerza que no pude resistir mis convicciones. Llegué a estar casi establecido en mis conclusiones, y comencé a esperar, y velar, y orar por la venida del Salvador”.
GMA 93.5En otra ocasión dijo:
GMA 93.6“¡Creí!; e inmediatamente sentí el deber de publicar esta doctrina, para que el mundo creyera y se preparara para encontrar al Juez y Esposo en su venida, impresionó mi mente. No necesito entrar en un informe detallado de mis largas y dolorosas pruebas. Baste decir que después de varios años fui compelido por el Espíritu de Dios, el poder de la verdad, y el amor por las almas, a tomar mi cruz y proclamar estas cosas a un mundo moribundo a punto de perecer”.
GMA 93.7El Sr. Miller, como los impelidos por este mensaje en otros países, primero pensó cumplir su comisión escribiendo y publicando en los periódicos públicos y en panfletos. Primero publicó sus ideas en el Vermont Telegraph, un periódico bautista, impreso en Brandon, Vermont. Esto fue en el año 1831. Por primera vez habló en público sobre el tema en el año 1832. Él dijo de esta reunión: “El Señor derramó su gracia sobre la congregación, y muchos creyeron para la salvación de sus almas”.
GMA 94.1En 1836 sus conferencias se imprimieron en algunos de los periódicos públicos de la época. En el invierno de 1837, 38 de sus conferencias fueron publicadas en un panfleto. En 1838 se imprimió un segundo panfleto de 204 páginas, y en este panfleto el Sr. Miller declaró que el poder otomano podría caer en el año 1839 ó 1840. Sus primeras conferencias en ciudades grandes fueron en el año 1836. Luego habló en las ciudades de Randolph, Lowell, Gratton y Lynn, Massachusetts.
GMA 94.2Hasta el año 1840 el Sr. Miller era casi el único orador público que hablara sobre el tema del pronto advenimiento de Cristo. En ese año, de repente, centenares se unieron a él en la proclamación del mensaje. Lo que produjo este gran cambio lo veremos en el próximo capítulo. En el invierno de 1839-40 el Sr. Miller dio una serie de conferencias en Exeter, N. H. Allí se encontró por primera vez con el pastor J. V. Himes, quien en ese tiempo aceptó la fe, y desde esa fecha estuvo lado a lado con el pastor Miller como publicista y ardiente predicador del mensaje del gran segundo advenimiento.
GMA 94Joshua V. Himes
GMA 94.3Con respecto a este ferviente obrero en este gran movimiento no podemos mejor que citar de su biógrafo, quien dice:
GMA 94.4“Joshua V. Himes nació en Wickford, R. I., el 19 de mayo de 1805. Su padre fue bien conocido como un comerciante de las Indias Occidentales, y prominente como miembro de la Iglesia Episcopal de San Pablo, en Wickford. Su madre poseía una disposición amistosa, y un amor por el Salvador, que ella volcó en los oídos dispuestos de su hijo.
GMA 94.5“Había sido la intención de su padre educar a su hijo Joshua para el ministerio de la iglesia a la que él mismo pertenecía, pero las circunstancias se lo impidieron. Dios tenía otra labor para que hiciera su hijo, y él ordenó las cosas de manera que produjeran el resultado deseado. En 1817 el padre envió un cargamento valioso a cargo del Capitán Carter, con Alexander Stewart como sobrecargo. Estos hombres se mostraron infieles, y habiendo alcanzado un puerto de la India Occidental, vendieron el barco y la carga, y huyeron. Este evento cambió todos los planes que había hecho para el futuro del joven Joshua, quien había de ser enviado a la Universidad Brown, en Providence, R. I. En su lugar, en abril de 1821 fue llevado a New Bedford , Massachusetts, y vinculado con William Knights para aprender el oficio de mueblista.
GMA 95.1“Llegando a su nuevo hogar, entró de lleno en el trabajo que le fue asignado, decidido a llegar a ser un maestro en su oficio. Sin embargo, pronto encontró que el ambiente religioso que lo rodeaba no era del todo de su gusto. Él dice: ‘Mi maestro era unitario, y me llevó a su iglesia. El Rev. Orville Dewey era el pastor. Había sido un converso tardío de la ortodoxia. Mi adiestramiento bajo el Obispo Griswold y el Rev. William Burge, rector de la iglesia de San Pablo en Wickford, y escuchar a menudo al elocuente Dr. Crocker de la de San Juan, en Providence, R. I., no me permitieron aceptar las elocuentes negaciones de Dewey de las enseñanzas de Cristo y sus apóstoles’.
GMA 95.2“Como en ese tiempo no había iglesia episcopal en New Bedford, decidió asistir a la Primera Iglesia Cristiana [no de los Discípulos] y posteriormente se unió a ese cuerpo. ‘Aquí’, dice él, ‘encontré la Biblia abierta y la libertad de pensamiento, e hice buen uso de ambas’. Esta iglesia estaba bajo el cuidado pastoral del Rev. Moses Howe. El Rev. Sr. Clough bautizó a Joshua V. Himes el 2 de feb. de 1823. Con un corazón ardiente de celo por su Maestro, comenzó de inmediato, a la edad de 18 años, a contar a otros la historia de la cruz y a animar a los hombres a arrepentirse. Él dice de sí mismo:
GMA 95.3“‘Pronto llegué a ser un exhortador, y me dieron una licencia para mejorar mi don… Serví mi aprendizaje con satisfacción, y recibí felicitaciones. Pero por cinco o seis años tenía el hábito de trabajar en exceso, de modo que conseguía tener uno o dos días por semana para estudiar y hacer obra misionera en vecindarios carentes, los frutos de los cuales le di a mi pastor’.
GMA 95.4“En 1825 fue comisionado como misionero en la asociación de iglesias cristianas en el sur de Massachusetts. ‘No había planes ni medios para el sostén de los misioneros’, dice el pastor Himes, ‘y resolví entrar en negocios para mi sostén, y predicar cuando pudiera’.
GMA 95.5“En 1828 dejó New Bedford, no con recelos o falta de energía, sino con una determinación que habría e imponerse, y fue a Plymouth, donde predicó la palabra de Dios en escuelas, en salones improvisados, y dondequiera pudiera conseguir una audiencia. En 1829 prosiguió el mismo tipo de trabajo en Fall River hasta 1830, cuando se mudó a Boston como pastor de las iglesias cristianas Primera y Segunda; y allí permaneció por treinta y tres años. En 1839 llegó a ser un converso de la causa del advenimiento, como la exponía el famoso pastor William Miller. Entró en la nueva causa con todo el entusiasmo que poseía, y su ministerio estuvo lleno de fuego y poder. En 1840 comenzó la publicación de Signs of the Times, defendiendo la causa en la cual había volcado todo su corazón. Todo su dinero, todo su trabajo, todas sus energías estaban entregadas a esta causa, y se ganaron miles de conversos”.
GMA 96Los trabajos unidos de Miller y Himes
GMA 96.1Desde 1840 hasta el otoño de 1844 las labores de los pastores Miller y Himes estuvieron mayormente fusionadas al ir estos de ciudad en ciudad, en el verano con su enorme carpa, en el invierno en iglesias y salones públicos. La vigorosa constitución física del pastor Himes lo preservó hasta que cumplió 92 años. En el año 1894, el 28 de septiembre, dio un muy emocionante discurso a una congregación de más de tres mil adventistas del séptimo día en el campamento de Lansing, Michigan. Pareció hablar con mucho del fervor y vigor de los días primeros. Esto era maravilloso para un hombre que había cumplido noventa años tres meses antes, y que estaba sufriendo de un mal incurable del cual falleció al año siguiente.
GMA 96.2Los pastores Miller y Himes estuvieron, por así decirlo, en el “frente de batalla” del movimiento del adventismo en América del Norte, y fueron apenas dos entre decenas que laboraron con ellos en proclamar la doctrina del advenimiento de Cristo, y cuyas características principales eran la firmeza de propósito y una integridad genuina. Estos hombres eran mayormente de aquellos que salen adelante por sus propios méritos, hombres que se habían desarrollado por el contacto con las crudas realidades de la vida, que habían aprendido a decidir según los méritos de una causa en base a principios y no por conveniencia. Ellos fueron de similar carácter de aquellos que generalmente aceptaban el mensaje de entre las iglesias, “los miembros más píos, devotos y vivos”. Este hecho fue confirmado por los ministros de varias iglesias, que dijeron, después de separarse finalmente de los adventistas: “Ella [la doctrina] se ha llevado la crema de nuestro rebaño”.
GMA 96Otros predicadores adventistas destacados
GMA 96.3Puede ser de interés mencionar por nombre algunos de los hombres que actuaron en forma destacada con los pastores Miller y Himes en el movimiento de esos primeros tiempos. El primero en la lista es Charles Fitch, de Cleveland, Ohio, quien en 1842 sugirió la idea de tener carteles o diagramas para ilustrar las visiones de Daniel y del Apocalipsis. El origen de la idea se basó en Habacuc 2:2, 3. La muerte de Charles Fitch ocurrió el 10 de octubre de 1844.
GMA 96.4El Dr. Josías Litch, de Filadelfia, quien, como veremos en el capítulo siguiente, fue impulsado por el Señor a proclamar una verdad que en su cumplimiento causó un repentino y rápido desarrollo de interés en el mensaje del advenimiento.
GMA 97.1Elon Galusha, de Lockport, N. Y., un ministro bautista notable, cuyos escritos y ministraciones sobre el tema de la pronta venida del Señor, produjeron un gran sacudimiento en esa denominación.
GMA 97.2E. R. Pinney, de Seneca Falls, N. Y., otro consagrado ministro de la iglesia bautista cuyo ministerio y escritos fueron poderosos en la obra. Bien puede ser llamado “La sal de la tierra”.
GMA 97.3George Storrs, de la ciudad de Nueva York, quien antes de su conversión a la doctrina del advenimiento era un predicador destacado de reavivamientos. Sus escritos ejercieron una influencia poderosa en llevar a la gente a una mayor consagración de sí mismos y de sus bienes para la obra; especialmente fue el caso en las semanas finales de los 2.300 días. Él fue quien, después del chasco, trajo a la consideración de los adventistas el estado de los muertos y el castigo futuro.
GMA 97.4El pastor Stockman, de Portland, Maine, fue otro ferviente obrero en los reavivamientos de William Miller en esa ciudad. Su muerte ocurrió unas pocas semanas antes del fin del año judío de 1843, mientras el pueblo adventista estaba esperando y aguardando que el Señor viniera en ese tiempo.6
GMA 97.5Hubo otros hombres destacados que por falta de espacio meramente mencionaremos, tales como N. N. Whiting, quien hizo una traducción del Nuevo Testamento al inglés, conocida como Whiting’s Translation [Traducción de Whiting]; S. S. Snow, F. G. Brown, Apollos Hale, L. D. Mansfield, George Needham, O. R. Fassett; George, Wesley y Edwin Burnham (tres hermanos), todos eficientes obreros en el mensaje.
Notes
- Habacuc 2:2, 3. ↩
- Apocalipsis 14:6, 7. ↩
- Marcos 1:14, 15. ↩
- Joel 2:30, 31. ↩
- Exposition of the Tweenty-Fourth of Matthew, pp. 49-60. S. Bliss, Boston, Mass., 1843. ↩
- Puede verse fácilmente, según se indica en Primeros Escritos, p. 17, por qué los pastores Fitch y Stockman estaban ansiosos de saber qué había sucedido desde que ellos durmieron. ↩