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Capítulo 15 – Luz Creciente y Mayores Maravillas

John Norton Loughborough

GMA 192.1“Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos; por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo; y por otra, llegasteis a ser compañeros de los que estaban en una situación semejante”.1

GMA 192.2El lapso entre el chasco de 1844 hasta que apareció la luz clara respecto del santuario y el mensaje del tercer ángel, fue de pruebas peculiares. Los adventistas que todavía persistían de que estaban correctos en el movimiento pasado, fueron en realidad “espectáculo” para quienes suponían que el mensaje había sido un fracaso total; y por esta causa estuvieron sujetos a grandes críticas. Esto lo pudieron soportar alegremente en tanto se aferraban al Señor por fe, y compartían la presencia de su Espíritu Santo.

GMA 192Ataques a dos puntos especiales

GMA 192.3Satanás tenía dos puntos especiales de tentación para el pueblo adventista. El primero era hacer creer a los que estaban firmes en que el tiempo profético había terminado, que la segunda venida de Cristo era una venida espiritual, y que de algún modo él había venido al final de los 2.300 días. El segundo era inducir a los que estaban vacilando en su experiencia pasada, a renunciar a todo. Así que mientras la verdad respecto del santuario y el mensaje del tercer ángel se desarrollaba gradualmente de las Escrituras, los mensajes del Espíritu de Dios, por medio del don de profecía, confirmaban el movimiento pasado, llamándolo “una luz brillante” que Dios puso al comienzo del sendero, que brillaba a todo lo largo del camino a la ciudad. Señalaba a las evidencias de las Escrituras de que la segunda venida de Cristo debía ser literal y personal, y que por lo tanto no podía ser el evento al final de los “días”.

GMA 193Manifestaciones maravillosas

GMA 193.1Si el Señor habla a este pueblo por visiones en estos últimos días, ¿no esperaríamos que en la manifestación misma habría señales evidentes de lo divino? Estas señales son aparentes en las visiones de la Sra. E. G. de White. El fenómeno de las visiones mismas, como se mostró en el capítulo 13, es en sí milagroso; pero hay muchos rasgos maravillosos conectados con sus primeras visiones, que el lector notará al avanzar en esta obra; y ¿podríamos esperar que fuera de otra manera en un don de este carácter, designado por Dios para atraer la atención de la gente, y guiarlos a decir, como Moisés, “Iré yo ahora y veré esta grande visión”? La sola declaración de una niña pobre, enfermiza y frágil, aparentemente al borde de la sepultura, de que el Señor le había dado una visión, no habría sido suficiente. Las manifestaciones maravillosas conectadas con las visiones en efecto crearon interés, y se le hizo un llamado a la jovencita para que fuera de lugar en lugar a contar lo que Dios le había pedido que hiciera conocer a otros.

GMA 193Demostraciones notables en la tercera visión

GMA 193.2Expondré aquí algunos hechos con respecto a su tercera visión, que fue dada en la casa de su padre, mencionada en el capítulo 13, pág. 172, como me fue relatada por el padre y la madre de la Sra. White, y por su hermana, la Sra. Sarah Belden, y otros.

GMA 193.3En la habitación donde se dio la visión, había sobre un escritorio una Biblia de familia muy grande. Era un ejemplar de la edición impresa en Boston por Joseph Teale, en el año 1822. El libro tiene 45 cm por 27,5 cm (18” x 11”), por diez cm (4”) de espesor, y pesa un poco más de 8 kilogramos (18 libras). Mientras estaba en visión, ella se puso de pie, y tomó esa pesada Biblia con su brazo izquierdo, estando el libro abierto, y lo sostuvo en ángulo recto con su cuerpo; y por más de media hora, con su mano derecha volteaba las páginas de lugar en lugar, y señalaba diferentes textos de las Escrituras, que repetía mientras sus ojos miraban hacia arriba, y en dirección opuesta a donde estaba el libro. Su hermana Sarah (más tarde esposa de Stephen Belden), o a veces alguna otra persona presente, miraba el texto que su dedo señalaba, y veía claramente que en cada caso ella estaba repitiendo el versículo donde su dedo descansaba. La madre Harmon dijo que su hija Elena, en su condición normal “era incapaz, por falta de fuerzas, levantar de esa pesada Biblia del escritorio; pero en la visión la sostenía, aparentemente con tal facilidad como si hubiera sido un Nuevo Testamento de bolsillo”.

GMA 194.1Aquí, en efecto, había una maravilla: una niña delicada, que pesaba solo unos 32 kilos (70 libras), sosteniendo una Biblia por más de media hora en una posición en la que un hombre fuerte no podía sostenerla por más de dos minutos; también, buscando los textos de lugar en lugar de las Escrituras, demostrándose en cada caso que señalaba el texto que repetía, mientras sus ojos se dirigían hacia arriba en dirección opuesta al libro; y finalmente, una voz que surgía de una persona que no parecía respirar y repetía correctamente los textos indicados: esto seguramente supera la acusación de ser producido por alguna agencia humana, o como efecto de alguna enfermedad. Los que lo vieron lo consideraron como la manifestación más clara del Espíritu de aquel que habló desde la zarza ardiente. Manifestaciones como éstas en la tercera visión de la Srta. Harmon, donde se las conoció, llevaban una prueba convincente de que un poder más que finito estaba en la visión.

GMA 194La visión de Topsham

GMA 194.2Muy poco después de haber ocurrido lo anterior, el grupo de adventistas de Topsham, a unos 48 km. (treinta millas) al noreste de Portland, Maine, oyeron hablar del trato de Dios con la Srta. Elena G. Harmon, y la invitaron a visitarlos. La invitación fue aceptada, y así se hizo su primera visita a Topsham. Las reuniones adventistas en ese tiempo se celebraban en la casa del Sr. Curtiss. La Sra. Frances Lunt (antes Srta. Frances Howland), de Oakland, California, me dio la siguiente declaración, fechada el 19 de enero de 1890:

GMA 194.3“Junto con la familia de mi padre, asistí a las reuniones de la Hna. Harmon, en Topsham, en 1845, y durante estas reuniones ella tuvo una visión. Era la primera vez que la vimos en visión. Una de esas Biblias antiguas [la Biblia de Familia de Teale, que pesa más de 8 kilos (18 libras)] pertenecía al Sr. Curtiss. La Srta. White tomó del escritorio esta Biblia grande mientras estaba en visión, y señaló textos bíblicos mientras daba vuelta a las páginas, mientras sus ojos miraban hacia arriba y lejos del libro. Los textos que ella repetía eran palabras de instrucción, de ánimo o de reprensión. Otra peculiaridad de la manifestación esa vez fue la posición del libro. Lo tenía sobre la mano abierta en un ángulo de cuarenta y cinco grados, y nadie podía sostener ningún libro en ese ángulo sin que se le escapara inmediatamente de las manos; pero la Hna. Harmon sostuvo esa Biblia en ese ángulo durante varios minutos, tan firmemente como si estuviera pegada a su mano, mientras pasaba de una a otra persona en la habitación”.

GMA 194Testimonio de la Sra. Truesdail

GMA 194.4Otra declaración respecto de esta misma visión es de la Sra. M. C. Truesdail, de Trenton, Mo., fechada el 27 de enero de 1891. Ella dice:

GMA 195.1“Yo tenía quince años de edad en 1845, y estuve presente cuando la Hna. Harmon visitó por primera vez Topsham, cuando tuvo una visión en la casa del Hno. Curtiss, donde ella tomó una Biblia grande, de familia, y la sostuvo en una posición en la que ningún otro podría sostener un libro sobre la mano sin que se resbalara de una vez.
GMA 195.2“La Hna. Harmon estuvo en visión por más de dos horas. Era la manifestación más maravillosa del poder de Dios que alguna vez presencié, y la he visto en visión más de una docena de veces. Estas fueron siempre ocasiones de profunda solemnidad y examen propio, pero esta las excedió a todas. Oh, cómo temblaba mientras la Majestad del cielo nos instruía mediante su débil instrumento; mientras nos leía pasajes tan consoladores y apropiados en nuestra posición difícil; tales como Hebreos 2:2, 3; Santiago 5:7, 8; Hebreos 10:35, 39; 1 Pedro 1:7; Lucas 12:32-37, además de muchos otros, sosteniendo la gran Biblia de familia tan alto que me vi obligada a subirme a una silla para leer lo que estaba señalando. No creo que la Hna. Harmon fuera más de cinco centímetros (2 pulgadas) más alta que yo”.

GMA 195.3Tales manifestaciones convencieron a los sinceros de que algún poder más que humano estaba controlando ese humilde instrumento, y vinieron llamados de diversas partes de Nueva Inglaterra para que fuera a dar su testimonio.

GMA 195El trabajo manual es pecado

GMA 195.4Pronto después de esto, la Srta. Harmon recibió en visión, la instrucción de visitar Paris, Maine, donde había personas que creían que era pecado hacer tareas manuales. El pastor Stephen, de Woodstock, Maine, era el líder de este error, y ejercía una fuerte influencia sobre otros. Previamente había sido un predicador metodista, y era considerado un cristiano humilde y fiel. Había ganado la confianza de muchos por su celo por la verdad, y su vida aparentemente santa, lo que hizo que algunos creyeran que era dirigido especialmente por Dios. Dios le dio a la Srta. Harmon una reprensión para él. Declaró que estaba en dirección contraria de la palabra de Dios al abstenerse del trabajo y animar a otros a seguir sus errores, y en denunciar a todos los que no lo recibían. Él rechazó todas las evidencias que el Señor había dado para convencerlo de su error, y rehusó reconocer sus equivocaciones. Seguía sus impresiones, y realizaba fatigosos viajes, caminando grandes distancias, donde solo recibía desprecio, y consideraba que en todo esto él estaba sufriendo por causa de Cristo. No había en él razonamiento ni criterio.

GMA 195.5Respecto del testimonio de la Srta. Harmon y el resultado del caso, citaré de una carta recibida de la Sra. M. C. Truesdail, quien entonces vivía en Paris, Maine. Después de dar algunos detalles en armonía con lo anterior, ella dice:

GMA 196.1“Hubo confesiones de todos, excepto de su líder, Jesse Stephen. La Srta. Harmon le advirtió que a menos que se humillara confesando sus errores, pronto terminaría su carrera. Todos entendieron que esto era una predicción de que de alguna manera se suicidaría”.

GMA 196.2Lo siguiente es la secuela de este caso:

GMA 196.3“Después que su pequeño rebaño lo abandonó, se puso melancólico, y pronto después de esto perdió la razón, rehusando comer nada cocinado por los impíos. No había sabido de mi regreso de Massachusetts, cuando le llevé su comida. Preguntó, mientras extendía su mano esquelética a través de una pequeña abertura en una ventana: ‘¿La mandó Dios con esto, Hna. Marian?’ Al notar mi respuesta vacilante, rehusó probarla. Su pobrísima condición, confinado en una pequeña habitación en la casa de su hermano (que no era creyente), me recordó la advertencia que le había sido enviada tan bondadosamente por el cielo, y que él rechazó obstinadamente. Fue llevado a casa de sus familiares dos días después de esta triste visita, donde pronto terminó su vida por suicidio, fabricando una soga con sus sábanas”.2

GMA 196Se cumple una predicción

GMA 196.4En el verano de 1845, por invitación de Otis Nichols, la Srta. Harmon visitó Massachusetts, y la acompañó su hermana Sarah. Se albergaron con la familia del Sr. Nichols. Él y su esposa irían con su carruaje, y las llevarían a diferentes lugares para tener reuniones, donde la Srta. Harmon daría sus testimonios. De este modo pudo visitar Boston, Roxbury y Carver. En ocasión de su segunda visita a Boston, Massachusetts, ocurrió un incidente muy interesante.

GMA 196.5Había en Boston y su vecindad un grupo de personas fanáticas que también creían que era un pecado trabajar, y su mensaje principal era: “Vende lo que tienes, y da limosnas”. Decían que estaban en el jubileo, y que la tierra debía descansar, y que los pobres debían ser sostenidos sin trabajar. Sargent, Robbins, y algunos otros eran los líderes. Denunciaron las visiones como que venían del diablo, porque ellas habían mostrados sus errores. Eran muy severos con todos los que no creían como ellos.

GMA 196.6Mientras la Srta. Harmon y su hermana estaban en la casa del Sr. Nichols, Sargent y Robbins vinieron de Boston para pedirle un favor a éste, y dijeron que habían venido para visitarlo y pasar la noche con él. El Sr. Nichols contestó que estaba contento de que vinieran, porque las Srtas. Sarah y Elena Harmon estaban en la casa, y él deseaba que ellos la conocieran. De inmediato cambiaron su decisión, y no pudieron ser convencidos de entrar a la casa. El Sr. Nichols les preguntó si Elena podía contar su mensaje en Boston, y si ellos la escucharían antes de juzgarla. “Sí”, dijeron ellos, “vengan a Boston el próximo día de reposo [querían decir domingo, ya que ellos todavía no habían recibido el sábado]; nos gustaría tener el privilegio de escucharla”.

GMA 197.1El Sr. Nichols me contó esto en su casa, en Dorchester, en 1858. Él dijo que había hecho todos los cálculos para ir a Boston el sábado de mañana con su carruaje para llevar a la Srta. Harmon a la reunión propuesta. Esa tarde, durante las oraciones en el culto familiar, ella fue tomada en visión. Después de salir de ella, dijo: “Hermano Nichols, no voy a ir mañana a Boston; el Señor me ha mostrado que tengo que ir a Randolph. Tiene una tarea para mí allí”. El Sr. Nichols tenía una profunda consideración por haber dado su palabra. Había prometido llevarla a Boston a la mañana siguiente, y ansiosamente preguntó: “¿Qué debo hacer con mi promesa a Sargent y Robbins?” “No se preocupe”, dijo la Srta. Harmon, “el Señor me ha pedido que vaya en otro rumbo”. “Bueno”, dijo el Sr. Nichols, “No lo entiendo”. “El Señor me mostró que lo entenderíamos cuando lleguemos allá”, dijo la Srta. Harmon. “Bien”, dijo el Sr. Nichols, “no hay manera en que llegue allí a menos que vayamos y la llevemos, pero no sé cómo voy a explicar esto a los hermanos en Boston”. El Sr. Nichols además me dijo que “la Hna. Harmon vio la hipocresía de ellos en la visión, que no habría reunión en Boston el día de reposo, que Sargent y Robbins, y otros adversarios se reunirían con un grupo grande en Randolph (a 20 km, trece millas) el sábado; y que debían encontrarse con los opositores en Randolph, en su reunión el domingo, y que allí daría un mensaje que había recibido para ellos, que convencería a los sinceros, los que no tenían prejuicios, de que si las visiones venían del Señor o de Satanás”. En lugar de ir a Boston y luego a Randolph, con lo que la distancia era de 35 km (22 millas), fueron directamente a Randolph, llegando allí a la hora de la reunión. Allí encontraron a los mismos que habían acordado encontrarse con él en Boston. El Sr. Nichols entonces dijo: “Ahora entiendo”.

GMA 197.2Este esfuerzo de Sargent y Robbins para evadir el testimonio de la Srta. Harmon, y la manera en la que ella fue dirigida para encontrarse con ellos, tuvo una gran influencia sobre la mente de algunos que estaban presentes. De la reunión misma, citaré el informe como lo dio el Sr. Nichols.

GMA 197Demostraciones notables

GMA 197.3“La Hna. Elena fue tomada en visión con manifestaciones extraordinarias, y siguió hablando en visión con una voz clara, que podía ser claramente comprendida por todos los presentes, hasta cerca de la puesta del sol. Sargent, Robbins y French estaban muy exasperados, así como excitados, de escuchar a Elena hablar en la visión, que ellos declaraban que era del diablo; agotaron toda su influencia y fuerza corporal para destruir el efecto de la visión. Se unieron para cantar en voz alta, a fin de que Elena no pudiera ser escuchada, hasta que sus fuerzas se agotaron, y sus manos temblaban de modo que no podían leer sus Biblias, pero en medio de toda esta confusión y ruido, la voz clara y aguda de Elena, mientras hablaba en visión, fue escuchada nítidamente por todos los presentes. La oposición de estos hombres siguió mientras pudieron hablar y cantar, a pesar de que algunos de sus propios amigos los reprendieron, y les pidieron que se detuvieran. Pero Robbins dijo: ‘Ustedes están inclinados ante un ídolo: están adorando un becerro de oro’.
GMA 198.1“El Sr. Thayer, el dueño de la casa, no estaba completamente satisfecho de que la visión fuera del diablo, como declaraba Robbins que era. Él quería probarla de alguna manera. Había oído que las visiones de origen satánico podían detenerse abriendo una Biblia y poniéndola sobre la persona en visión, y le preguntaron a Sargent si podía hacer tal prueba, y él se negó a hacer. Entonces el Sr. Thayer tomó una Biblia de familia, grande y pesada que estaba sobre una mesa, y que rara vez se usaba, la abrió y la puso abierta sobre el pecho de Elena mientras estaba en visión, ya que ella estaba inclinada hacia atrás contra la pared en un rincón de la habitación. Inmediatamente después que le pusieron la Biblia encima, ella se puso de pie y caminó hasta el centro de la habitación, con la Biblia abierta en una mano y la levantó tan alto como pudo alcanzar, y con los ojos firmemente mirando hacia arriba, declaró de manera solemne: ‘El testimonio inspirado de Dios’, o palabras similares. Y entonces, con la Biblia abierta sobre una mano, y sus ojos mirando hacia arriba, y no a la Biblia, continuó por un tiempo largo dando vueltas las hojas con la otra mano, y poniendo su dedo sobre ciertos pasajes, y correctamente declaraba sus palabras con voz solemne. Muchos de los presentes miraron los pasajes que su dedo señalaba, para ver si los decía correctamente, pues sus ojos al mismo tiempo estaban mirando hacia arriba. Algunos de los pasajes referidos eran juicios contra los impíos y blasfemos; y otros eran amonestaciones e instrucciones relacionadas con nuestra condición presente.

GMA 198Su visión más larga: más de seis horas

GMA 198.2“En este estado siguió toda la tarde hasta casi la puesta del sol, cuando salió de la visión. Cuando Elena se levantó sobre sus pies, con la pesada Biblia abierta en su mano, caminó por la habitación, pronunciando el pasaje de las Escrituras, Sargent, Robbins y French fueron silenciados. El resto del tiempo estuvieron afligidos, con muchos otros; pero cerraron sus ojos y lo soportaron sin hacer ningún reconocimiento de sus sentimientos”.3

GMA 199Casamiento de la Srta. White

GMA 199.1El 30 de agosto de 1846, la Srta. E. G. Harmon y el pastor Jaime White se unieron en matrimonio, y juntos trabajaron para el avance del mensaje. Durante el año 1847 sus labores estuvieron mayormente confinadas a Maine y Massachusetts.

GMA 199.2El primer sábado de abril, se le dio a la Sra. White una visión muy interesante, en la casa de Stockbridge Howland, Topsham, donde generalmente se celebraban las reuniones. Esta visión es la que se menciona en Primeros Escritos, donde vio el santuario y sus muebles, el tiempo de angustia, los santos que huían de las ciudades, los impíos que los rodeaban, su liberación con la voz de Dios, el jubileo, la venida del Señor en un carro de nubes, etc. Conviene notar algunos de sus movimientos mientras estuvo en esta visión.

GMA 200Se usaron muchas Biblias en una visión

GMA 200.1La Sra. Frances Lunt (hija de S. Howland), el 19 de enero de 1890 me dijo:

GMA 200.2“Al costado de la habitación donde se tenían las reuniones, había una mesa sobre la que había varios libros de diversas clases, entre los cuales había varias Biblias de tamaño común. Mientras estuvo en la visión, la Sra. White se puso de pie, fue a la mesa, tomó una Biblia sin tocar ningún otro libro, y sosteniéndola abierta por sobre su cabeza con su mano izquierda, con el índice de la mano derecha señalaba el texto que estaba repitiendo mientras estaba parada delante de la persona para quien repetía el versículo, y luego ponía el libro abierto sobre el pecho de la persona ante quien había repetido el pasaje. Volviendo a la mesa, tomaba otra Biblia, y del mismo modo repitió otro texto de la Escritura, y ponía la Biblia abierta sobre el pecho de la persona a la que hablaba. Este acto se repitió con una media docena de personas; después de lo cual de una manera grácil, se sentó en una silla, todo esto mientras sus ojos miraban hacia arriba y lejos del libro”.

GMA 200.3De esto la Sra. Truesdail dice:

GMA 200.4“Yo estuve presente [abril de 1847] cuando la Hna. White fue a la mesa y tomó una Biblia tras otra de entre los libros que había sobre ella, y ponía la Biblia sobre el pecho de la persona para quien tenía un texto de la Escritura. Esto lo hizo mientras sus ojos miraban hacia el cielo. En esta ocasión sostuvo la Biblia por sobre su cabeza mientras me hablaba; y luego puso la Biblia sobre mi pecho. El pasaje que me dio fue 2 Corintios 6:17”.4

GMA 200.5En una carta de la Sra. Frances Lunt, ella da los nombres de tres personas que estuvieron presentes en esa ocasión, y sobre quienes la Sra. White puso las Biblias mientras les repetía el texto para cada una, y entre los nombres estaba el de la Sra. Truesdail.

GMA 200Primera obra entre creyentes adventistas

GMA 200.6La obra de la Srta. Harmon, bajo la conducción del don profético, desde enero de 1845, a la primavera de 1846, casi dieciocho meses, fue con los “creyentes” en la inminente venida de Cristo, con los que antes se había asociado. Después del fin de los 2.300 días (22 de octubre de 1844), hasta que la causa de su chasco y la naturaleza del evento que ocurrió entonces fuera entendido, hubo el peligro de que los creyentes entraran en conceptos erróneos, o renunciaran completamente su experiencia pasada. Su mensaje a tales personas fue: “El movimiento pasado fue de Dios. Aférrense a su fe. El Señor tiene todavía una obra para su pueblo. Estudien la Biblia, escudriñen la Palabra y encontrarán la luz”.

GMA 201.1Esta instrucción está en armonía con el plan del Señor. Su propósito siempre fue que sus mensajes especiales para su pueblo, sean extraídos a su tiempo, de su Palabra, y entonces el don de profecía entra en forma “secundaria”, para confirmar y edificar a los creyentes.

GMA 201.2Una ilustración destacada de este hecho se encuentra en el caso de Cornelio registrado en Hechos de los Apóstoles. Un ángel de Dios se le apareció y le dio una visión en su propia casa. Este ángel sabía bien las verdades del evangelio, y podría haberlas enseñado a Cornelio, pero él fue enviado a ministrar a uno que era heredero de salvación, al darle a Cornelio una visión. Le aseguró que sus devociones y su consagración eran aceptadas por el Señor. Él no le predicó el evangelio, sino sencillamente le dijo que buscara a Pedro, que estaba alojado con Simón el curtidor, en Jope. Pedro fue y desde las Escrituras le proclamó el evangelio de Cristo a Cornelio.

GMA 201Posición del don de profecía

GMA 201.3En este punto puede ser bueno notar el orden del desarrollo de los dones, que el Señor ha señalado en su palabra. Pablo se refiere a esto en su carta a los Corintios, donde dice: “Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas”.5

GMA 201.4Cuando consideramos la declaración del apóstol respecto a la relación de estos dones en la obra del evangelio, vemos de inmediato por qué se observa este orden. Cuando compara estos dones, Pablo dice: “Así que las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos; pero la profecía, no a los incrédulos, sino a los creyentes”.6 La orden del Señor es que sus mensajes especiales al mundo sean extraídos de su Palabra; de acuerdo con esto, Dios impulsa a los hombres a escudriñar las Escrituras, y salir como apóstoles, con la carga de los mensajes del Señor, proclamándolas desde la Biblia, que ha soportado la prueba de los siglos. Cuando se levantan creyentes, el don de profecía viene en forma “secundaria”, realizando su parte “a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efe. 4:12). 7

Notes

  1. Hebreos 10:32, 33. ↩
  2. De una carta de la Sra. M. C. Truesdail, del 27 de enero de 1891. ↩
  3. Spiritual Gifts, t. 2, p. 79. ↩
  4. Carta de la Sra. M. C. Truesdail, del 27 de enero de 1891. ↩
  5. 1 Corintios 12:28. ↩
  6. 1 Corintios 14:22. ↩
  7. Efesios 4:12. ↩

Nota

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