Capítulo 14 – La Puerta Cerrada
GMA 174.1“Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta”.1
GMA 174.2La venida del Esposo presentada en esta parábola no es la venida de Cristo a la tierra, sino a las bodas. Las bodas son un evento que ocurre antes de la venida del Señor Se expresa en el Evangelio de Lucas así: “Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida”.2
GMA 174Recibir un reino llamado unas bodas
GMA 174.3La venida del Esposo a las bodas está representada en Daniel 7:13, 14, donde Cristo va al Padre para recibir su reino. En los tiempos antiguos la visita de un rey a su ciudad capital para recibir su trono y el reino era llamada boda. Este evento –el recibir la ciudad capital como la novia− se celebraba con pompa y una muestra de un casamiento verdadero. Así que cuando Cristo recibe del Padre en el cielo su reino, se dice que está casado con su esposa, la Nueva Jerusalén (Apocalipsis 21:9); y esto es llamado en la parábola “las bodas”.
GMA 174.4Después del fin de los 2.300 días, el 22 de octubre de 1844, el pueblo adventista, que comparaba los eventos en su experiencia con los hechos conectados con un casamiento oriental, dijeron: “Cristo ha ido a las bodas”. Al recibir luz más clara sobre la naturaleza del evento que ocurre al final de los 2.300 días, su fe siguió a Cristo en la obra a la cual había entrado; así, por fe, ellos “entraron con él a las bodas”.
GMA 174“Regresaré”
GMA 174.5En una visión dada a la Srta. Harmon, en 1845, donde Cristo pasaba del primero al segundo departamento del santuario celestial, encontramos estas palabras: “‘Aguardad aquí; voy a mi Padre para recibir el reino; mantened vuestras vestiduras inmaculadas, y dentro de poco volveré de las bodas y os recibiré a mí mismo’. Después de eso, un carro de nubes, cuyas ruedas eran como llamas de fuego, llegó rodeado de ángeles, adonde estaba Jesús. Él entró en el carro y fue llevado al lugar santísimo, donde estaba sentado el Padre”.3
GMA 175Misericordia después que la puerta se cerró
GMA 175.1La puerta cerrada de esta parábola parece hacer referencia a un evento que ocurre antes de la verdadera venida del Hijo del hombre en las nubes del cielo; porque después de que la puerta se cerró, las otras vírgenes vinieron y golpearon, y se nos dice que “velemos” porque no sabemos el día ni la hora de su venida. Repetimos, esta puerta se cierra después que las vírgenes sabias entraron con el Esposo a las bodas.
GMA 175.2Parecería a raíz del lenguaje usado en esta parábola de las vírgenes, que después de entrar en las bodas todavía hay oportunidad para que aún las vírgenes “insensatas” hagan una preparación aceptable para encontrarse con el Esposo. Se les ordena “velar”. Velar y esperar son rasgos conectados con la verdadera preparación para encontrarnos con el Señor. Parecería, por lo tanto, que la misericordia no se retira cuando se cierra la puerta en esta parábola.
GMA 175No es la puerta de Lucas 13:25 al 28
GMA 175.3En lo pasado, se han cometido errores al confundir la puerta que se menciona en esta parábola con la puerta mencionada en Lucas 13:25 al 28, que dice: “Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois… Apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad. Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos”. Es muy evidente por lo dicho arriba que cuando esta puerta se cierre, el destino de los que quedan afuera está decidido. El reino de Dios entonces ha venido; porque ellos verán a los salvados en el reino. Contrariamente, en la parábola de las vírgenes el Señor no ha venido todavía en su reino, sino ha ido al Padre a recibir su reino.
GMA 175Una puerta cerrada en el servicio típico
GMA 175.4Aquellos que por fe siguieron a Cristo en su obra, después del final del período de 2.300 días −22 de octubre de 1844− vieron que cuando venía el día de la expiación en el servicio típico, el sumo sacerdote cerraba la puerta del departamento exterior y abría la puerta al lugar santísimo, para allí realizar su obra de borrar los pecados confesados en el santuario; y que del mismo modo Cristo, nuestro sumo sacerdote, cerró la puerta del departamento exterior del templo celestial, y abrió el departamento en el cual se vio el “arca de su pacto”.4
GMA 176¿Quiénes estaban equivocados?
GMA 176.1Hasta ese tiempo, había entre los creyentes adventistas algunos que no habían recibido todavía luz clara sobre el servicio de Cristo en el santuario, y todavía no conocían sobre el mensaje del tercer ángel. Ellos se equivocaron al confundir esta puerta exterior del santuario con la puerta cerrada en Lucas 13:25 al 28. Sin embargo, ellos no eran adventistas del séptimo día. Pero trataremos de mostrar quiénes eran, y cómo se originó esa doctrina, y qué circunstancias llevaron a esa conclusión.
GMA 176.2La gente que se había separado de las iglesias nominales bajo la proclamación del mensaje del advenimiento, así como aquellos de quienes se habían separado, son los destinatarios de los testimonios de la quinta y la sexta de las siete iglesias del Apocalipsis. La amonestación a la quinta iglesia, la de Sardis, dice: “Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti”.5 Por este lenguaje, es evidente que las personas a las que se dirige habían escuchado la proclamación de la venida del Señor. Habían profesado recibirla, pero ahora estaban a punto de renunciar a la misma.
GMA 176La iglesia de Filadelfia
GMA 176.3Se menciona luego a la iglesia de Filadelfia, el sexto estado de la iglesia evangélica. Esta iglesia representa la gente que había salido bajo la proclamación de los mensajes primero y segundo de Apocalipsis 13. A esta iglesia, el Señor le dice: “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”.6 Además, se le dirigen las siguientes palabras: “Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre; yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre”.7
GMA 177¿Qué es la puerta cerrada en esta parábola?
GMA 177.1¿Qué debe entenderse por la puerta abierta y cerrada en el pasaje recién citado? Pensamos que una respuesta satisfactoria a esta pregunta puede encontrarse en la siguiente explicación: Mientras había entre los adventistas quienes habían recibido luz avanzada, y enseñaban que el Salvador había cambio su servicio del primero al segundo departamento del santuario celestial, y presentaban correctamente el tema de la puerta abierta y cerrada a los que querían oír, otra clase se oponía a esta verdad, y trataba de establecer su fe en la doctrina de que la puerta abierta estaba cerrada, y que la puerta cerrada estaba abierta. Las puertas del santuario celestial se abrían y cerraban por el poder de Cristo: “El que abre y ninguno cierra”. En su mensaje a la iglesia de Filadelfia, aquellos que se aferran a la palabra, la guardan, y no niegan su nombre, obtienen una victoria que abre una puerta que ningún hombre puede cerrar. Esto sin duda se refiere a la puerta de acceso a la gente, puerta que ningún hombre aparentemente (como veremos) había cerrado efectivamente; pero como un reconocimiento a su perseverancia, el Señor pone delante de los fieles una “puerta abierta” que ninguno puede cerrar.
GMA 177Una puerta para la palabra
GMA 177.2En las Escrituras se dan muchos casos en las que puerta se usa en este sentido. Pablo, escribiendo a los Corintios dice: “Porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios”.8 Otra vez, en su segunda carta a los Corintios, dice: “Cuando llegué a Troas para predicar el evangelio de Cristo, aunque se me abrió puerta en el Señor, no tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado a mi hermano Tito”.9 También hizo un pedido a los Colosenses de este modo: “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias; orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso”.10
GMA 177.3De estos pasajes parece que las aperturas para la proclamación de la verdad se llaman puertas abiertas; y según las palabras dirigidas a la iglesia de Filadelfia parecería que en el tiempo en que estas personas fueron llamadas, los hombres hacían grandes esfuerzos para cerrar la puerta de la palabra contra ellos. Como la iglesia de Filadelfia pasó por esta prueba, aferrándose a “su palabra” y “nombre”, la palabra del Señor para ellos era que él pondría delante de ellos una puerta abierta que ningún hombre podía cerrar.
GMA 178La situación después del 22 de octubre de 1844
GMA 178.1Habiendo planteado el caso según las palabras de la profecía, demos una mirada retrospectiva a la situación a medida que ocurrían los eventos. Como ya se presentó, hasta abril de 1844 las iglesias estaban abiertas a la proclamación del mensaje del advenimiento, y la necesidad de obreros era mucho mayor de la que podían atender los predicadores vivientes. Después del chasco, en la primavera de 1844, los que no habían abrazado el mensaje con sinceridad, se tornaron en oposición a él. Cuando, en el verano de 1844, se dio el mensaje del segundo ángel de Apocalipsis 14 y el “clamor de medianoche” (Mateo 25), surgió la persecución más amarga de quienes todavía se atrevían a afirmar su fe en la proximidad de la venida del Señor. Esos adversarios procuraban por diversos medios suprimir el tema, y de toda manera posible estorbar la obra de quienes todavía proclamaban que “la hora de su juicio ha llegado”. William Miller dijo de esta oposición: “Es de lo más inhumana e inexplicable”. Tan decidida era la oposición cerca del final de los 2.300 días que George Storrs dijo de ella: “Hemos terminado con las iglesias nominales y con todos los impíos, excepto hasta donde este clamor pueda afectarlos”.
GMA 178.2Después del final de este período, cuando la oposición y las burlas de los impíos se intensificó al doble y al triple, William Miller dijo de la situación: “Hemos hecho nuestra obra de advertir a los pecadores, y de tatar de despertar una iglesia formal. Dios en su providencia, ha cerrado la puerta”.11
GMA 178La dureza general de los pecadores
GMA 178.3Estas acciones del mundo burlador no solo endureció a los pecadores contra la doctrina del advenimiento, sino que el testimonio de los que estaban en las iglesias nominales era: “Cuando recordamos cuán ‘pocos y separados’ son los casos de verdaderas conversiones, y el descaro y dureza casi sin paralelo de los pecadores, casi involuntariamente exclamamos: ‘¿Se ha olvidado Dios de su gracia? ¿O está cerrada la puerta de la misericordia?’”12
GMA 178.4De otro obrero leemos algo más acerca de la situación después del final del período profético: “Era entonces casi imposible obtener acceso a los incrédulos, el chasco en 1844 había confundido de gran manera la mente de muchos, y no querían escuchar ninguna explicación sobre este tema”.13
GMA 179Todas las puertas de acceso a los incrédulos estaban cerradas
GMA 179.1En ese momento, esta condición parecía cerrar la puerta de acceso a cualquiera fuera de los que todavía se aferraban a su fe y esperanza en la pronta venida de Cristo. Como la puerta de la proclamación parecía tan completamente cerrada, y el pueblo adventista veía que había una puerta cerrada en la parábola que se aplicaba a su experiencia, puede rápidamente verse cómo llegaron a la conclusión de que ya no había más misericordia para los pecadores; o como algunos lo expresaban, “la puerta de la misericordia estaba cerrada”, especialmente si pensaban que la puerta cerrada en esta parábola y la puerta cerrada en Lucas 13 eran la misma. Si la gente se rehusaba totalmente a escuchar, endureciendo así sus corazones, ¿cómo podían convertirse?
GMA 179¿Quién enseñó primero la falsa puerta cerrada?
GMA 179.2Surge ahora la pregunta: ¿Quién comenzó la enseñanza de la doctrina de “no hay más misericordia para los pecadores? ¿quién la creyó? y ¿quién la rechazó? Como respuesta a la primera pregunta, señalemos el informe de una visita que hizo J. V. Himes en la primavera de 1845, al Estado de Maine. Él dice:
GMA 179.3“El hermano Joseph Turner y otros afirmaron que estábamos en el gran sábado –que los seis mil años habían concluido− y en consecuencia, ningún adventista debía realizar más trabajo manual. Hacerlo, en su estima, ciertamente resultaría en su destrucción final.
GMA 179.4“Mientras esperaban en esta condición de ociosidad en cuanto al trabajo manual mundano, una nueva luz, según se pensaba, brilló sobre la mente del Hno. Turner, es decir, que el Esposo HABÍA VENIDO –que vino el día décimo del mes séptimo del año judío recién pasado−, que las bodas habían ocurrido, que entonces, todas las vírgenes, en un sentido, entraron con él a las bodas, y que la ¡puerta estaba cerrada! ninguna de las que estaban adentro podía perderse, y ninguna de las de afuera podía salvarse. De este modo, todos los asuntos espirituales de este gran planeta habían terminado”.14
GMA 180¿Quién se opuso firmemente a la falsa teoría?
GMA 180.1El pastor Turner comenzó a enseñar esta doctrina de “no hay más misericordia” en Paris, Maine, y por un tiempo breve tuvo bastantes seguidores en esa región del país. Como había una puerta de acceso cerrada tan completamente a las personas fuera de los adventistas, fueran profesos o no profesos, muchos en forma bastante natural se acercaron al punto de vista de Turner sobre el tema.
GMA 180.2Para que no se entienda mal el término adventistas, de aquí en adelante hablaremos de esta gente como Adventistas del Primer día; y fueron muchos de este grupo los que aceptaban los conceptos del Sr. Turner. No habían visto ni oído todavía la verdad del sábado, ni habían oído el mensaje del tercer ángel. De ellos habla la Sra. White en una de sus publicaciones:
GMA 180.3“Después que transcurriera la fecha en que se esperaba al Salvador, siguieron creyendo que su venida estaba cercana; sostenían que habían llegado a una crisis importante, y que había cesado la obra de Cristo como intercesor del hombre ante Dios... Habiendo proclamado la proximidad del juicio, consideraban que había terminado su labor para el mundo, y no sentían más la obligación de trabajar por la salvación de los pecadores, en tanto que las mofas atrevidas y blasfemas de los impíos les parecían una evidencia adicional de que el Espíritu de Dios se había retirado de los que rechazaran su misericordia. Todo esto les confirmaba en la creencia de que el tiempo de gracia había terminado, o, como decían ellos, ‘la puerta de la misericordia estaba cerrada’… Aunque esto no lo comprendieron al principio los adventistas, les resultó claro después”.15
GMA 180.4En esta cita la Sra. White declara la posición tomada por los Adventistas del Primer Día. No sugiere que ella creía eso. Como se mostró arriba, la doctrina fue enseñada primero por Joseph Turner, en Paris, Maine. La Sra. White (entonces Srta. Harmon) se encontró con Joseph Turner en el lugar mencionado a principios de la primavera de 1845, y le oyó afirmar su doctrina de “no más trabajo manual para los adventistas, y no más misericordia para los pecadores”, y claramente le dijo que “enseñaba una doctrina falsa; que todavía había misericordia para los pecadores, y para aquellos que habían rechazado la verdad por no haberla comprendido”.
GMA 180Opuesto a la teoría de “No más misericordia”
GMA 180.5J. N. Andrews, que vivía en Paris, Maine en 1844 y 1845, y que conocía plenamente la gente allí, así como a Joseph Turner, que enseñaba que no había más misericordia para los pecadores, dice que la posición de la Srta. Harmon sobre el tema en ese momento, “en lugar de que las visiones los llevaran a adoptar esta idea, más bien corregían a aquellos que todavía se aferraban a ella”.16
GMA 181.1La Srta. Harmon hizo una segunda visita a Paris, Maine, en el verano de 1845. Con respecto a esta visita, citaré a la Sra. Truesdail, que vivía en ese entonces en Paris. Ella dice:
GMA 181.2“Durante la visita de la Srta. Harmon a Paris, Maine, en el verano de 1845, le dije los detalles respecto de una querida amiga mía cuyo padre le había impedido asistir a nuestras reuniones, y consecuentemente no había rechazado la luz [por no haberla conocido]. Ella contestó sonriendo: ‘Dios nunca me mostró que no hay salvación para tales personas. Son solo aquellos a quienes se les presentó la luz de la verdad y la rechazaron a sabiendas’.”17
GMA 181.3También habla con respecto a una tercera visita de la Srta. Harmon a Paris, en 1846:
GMA 181Otra reprensión a la falsa teoría
GMA 181.4“Otra ocasión digna de mención fue la visión dada en 1846, en Paris, Maine. Se le mostró a la Srta. Harmon que cuando Satanás no podía impedir que los de corazón sincero cumplieran todo su deber, él ejercería sus habilidades para empujarlos más allá de sus deberes. Una buena hermana había estado diciendo a las iglesias que Dios las había rechazado porque habían rechazado el mensaje enviado del cielo para salvarlos. Se le mostró a la Srta. Harmon que no había verdad en ese mensaje, pues había muchos en las iglesias que todavía abrazarían la verdad; que los ángeles buenos todavía trabajarían por las almas que había en aquellas iglesias, y que cuando lo hicieran, ellos [los ángeles] dejarían a esa hermana, con su mensaje [queriendo decir el mensaje “no más misericordia”], fuera de la puerta”.18
GMA 181No hay contradicción
GMA 181.5Como hay algunos que son muy celosos en tratar de demostrar que la Sra. White una vez enseñó la teoría de que “no hay más misericordia para los pecadores”, pero que ahora enseña lo contrario, presentaré testimonios de quienes conocieron su obra de 1845, respecto de sus labores por la conversión de los pecadores. La siguiente declaración es de Ira Abbey, de Brookfield, Condado de Madison, Estado de Nueva York:
GMA 182.1“Entre los años de 1846 y 1859, el Hermano y la Hermana White vinieron a nuestra casa, y fueron muy celosos en favor de los niños y los que no habían rechazado la verdad. Trabajaron por las almas no convertidas, y nunca recuerdo escuchar que la Hermana White dijera que no había esperanza para los apóstatas y los que no habían rechazado la verdad”.19
GMA 182Testimonio de un adventista del primer día
GMA 182.2En cuanto a los que los adventistas del primer día de Nueva Inglaterra conocen acerca de la doctrina extrema de la puerta cerrada, la siguiente carta testifica:
GMA 182.3“Del 5 al 9 de agosto de 1891, sostuve un debate con el pastor Miles Grant, en Brookston, una ciudad de unos 30.000 habitantes. El debate ocurrió en una carpa grande, y fue presidido por el Sr. John Barbour, ex presidente del concilio de la ciudad. Esta ciudad está a unos 32 kilómetros [20 millas] de Boston. El debate fue sobre el tema del sábado, pero el Sr. Grant trató de arrastrarme a un debate sobre el tema de la experiencia de la Hermana White en esta obra. Él la acusaba de que ‘se le había mostrado, allá en 1844, que el tiempo de gracia había terminado, y que ya no había misericordia para los pecadores’.
GMA 182.4“Como respuesta, le dije que casi todos los adventistas del primer día habían tomado esa posición en algún momento, antes de que nos separáramos de ellos, y que en lugar de que la Sra. White favoreciera esa posición, una de las primeras cosas que se le mostraron era que esa posición era ‘falsa’, y que todavía había misericordia para los pecadores. Dije: ‘Esto es así, y el pastor Grant sabe que es así’. Al decir esto, muchos de los adventistas del primer día ante mí [esa grupo constituía una buena porción de quienes llenaban la carpa grande] movieron la cabeza con un asentimiento positivo y enfático a la declaración. Baste decir que el pastor Grant no mencionó más ese punto en el debate”. Firmado, “George E. Fifield, South Lancaster, Massachusetts, 6 de diciembre de 1895”.
GMA 182La Sra. White siempre buscó la salvación de los pecadores
GMA 182.5Los hechos que siguen comprueban que la Sra. White trabajó por la conversión de los pecadores desde 1844 hasta el presente: Ella y el pastor White dirigieron una reunión en la casa de Albert Belden, en Rocky Hill, Connecticut, comenzando el 20 de abril de 1848. En esa reunión hubo esfuerzo por ganar a algunos del mundo. El pastor White y su esposa manifestaron interés especial por esas almas. En este punto daremos el testimonio de uno de esta clase, que recibió el bautismo a manos del pastor White. John Y. Wilcox, escribiendo desde Kensington, Connecticut, el 22 de feb. de 1891 dice:
GMA 183.1“Fui traído a la verdad cuando se celebraron reuniones en una habitación sin terminar de la casa del Hno. A. Belden, Rocky Hill, Connecticut. Mi recepción de la luz de la verdad presente fue bajo las labores del Hno. y la Hna. White. Poco después, me bautizó el pastor White. Si no hubiera sido por el ánimo y fortaleza que recibí de ellos no sé si alguna vez me hubiera atrevido a pensar o sentir que era aceptado por el Señor. Ellos estaban profundamente interesados en mí, y se esforzaron por ayudarme”.
GMA 183.2El pastor White dijo de esa reunión, en una carta a Stockbridge Howland, Topsham, Maine: “El Hno. Bates presentó los mandamientos de una manera muy clara, y su importancia fue planteada con testimonios muy poderosos. La palabra tuvo efecto de afirmar a quienes ya estaban en la verdad, y de despertar a los que no estaban plenamente decididos”.
GMA 183Trabajos en favor de pecadores en Oswego, N. Y.
GMA 183.3En 1849 el pastor Jaime White y su esposa trabajaron en Oswego, N. Y. En esas reuniones Hiram Patch y una Srta. Benson, que estaban comprometidos para casarse, se convirtieron a Dios y a la verdad presente.
GMA 183.4En marzo de 1850, se celebraron otra vez reuniones en Oswego. En el periódico Present Truth de abril, el pastor White, al hablar de esas reuniones dijo:
GMA 183.5“Se está haciendo una obra muy interesante entre los niños del remanente en esta ciudad. Su salvación ha sido el tema principal en nuestras reuniones en los últimos dos sábados, y Dios nos ha bendecido en forma maravillosa. La verdad ha tenido un buen efecto sobre nosotros así como sobre los niños. En la noche que siguió al primer día último, tuvimos una reunión para su beneficio especial, y el Espíritu del Señor se derramó en nuestro medio. Los niños todos se inclinaron ante el Señor, y parecieron sentir la importancia de guardar los mandamientos, especialmente el quinto, y de buscar la salvación por medio de Jesucristo. Esta fue una de las reuniones más interesantes que alguna vez presencié”.
GMA 183.6En el Present Truth de noviembre de 1849, el pastor White publicó un informe de muchos que se convirtieron y bautizaron; y en el último número de este periódico en 1850 hay un informe de una reunión celebrada en Waitsfield, Vermont, y de la asistencia de Heman Churchill, quien acababa de convertirse del mundo. En el artículo se habla de él como “hermano”. ¿Cómo pudo ser así si ya no había más misericordia para los pecadores?
GMA 184Testimonio de 21 testigos
GMA 184.1En conexión con esto damos un testimonio firmado en 1888, por 21 personas, cada una de las cuales estaba en el movimiento del advenimiento en el año 1844, y conocían el surgimiento del mensaje del tercer ángel. Todos estaban en el mensaje antes de 1851, la mayoría de ellos habían estado conectados con los adventistas del séptimo día casi desde el surgimiento del mensaje:
GMA 184.2“Nosotros, los abajo firmantes, habiendo estado bien familiarizados con el movimiento del advenimiento en 1844 con el paso del tiempo, habiendo abrazado la verdad del mensaje del tercer ángel ya en 1850, por este medio alegremente suscribimos nuestros nombres a la siguiente declaración respecto de la doctrina de la puerta cerrada sostenida por creyentes en el mensaje del tercer ángel desde el tiempo de su surgimiento hasta la última fecha mencionada, y de allí en adelante.
GMA 184.3“Ellos creían, en armonía con Apocalipsis 3:7, 8 y otros pasajes, que al fin de los 2.300 días de Daniel 8:14, Cristo cerró su obra en el primer departamento del santuario celestial, y cambió su ministerio al lugar santísimo, y entró en la obra de juicio, cambiando su relación en este aspecto del plan de salvación. Aquí había una puerta abierta y una puerta cerrada.
GMA 184.4“Ellos creían que aquellos que habían tenido luz clara sobre el mensaje del tercer ángel, y se habían tornado contra él, oponiéndose a él amargamente, eran rechazados por Dios. Pero ellos no creían que los que no habían tenido la luz o aquellos que no habían llegado a los años de responsabilidad antes de 1844, si buscaban a Dios con corazón honesto, serían rechazados.
GMA 184.5“Aunque ellos creían con Guillermo Miller y la gran masa de adventistas inmediatamente después de pasado el tiempo, que la obra de Dios por el mundo estaba terminada, y que el Señor vendría muy pronto, después que la luz sobre el santuario y el tercer mensaje explicaron su chasco, ellos no creyeron que la misericordia había terminado, salvo para aquellos que habían rechazado la luz”.
GMA 184.6Firmado, “J. B. Sweet, South Saginaw, Michigan; Samuel Martin, Westbridge, N. H.; Ira Abbey, North Brookfield, N. Y., Sra. R. B. Abbey, North Brookfield, N. Y., Sra. Diana Abbey, North Brookfield, N. Y.; Sra. L. B. Abbey, North Brookfield, N. Y.; Heman S. Guerney, Memphis, Michigan: Ann E. Guerney, Memphis, Michigan; William Gifford, Memphis, Michigan; Sra. Mary S. Chase, Battle Creek, Michigan; S. M. Howland, Battle Creek, Michigan; Sra. F. H. Lunt, Battle Creek, Michigan; Sr. Melora A. Ashley, Battle Creek, Michigan; Sra. Caroline A. Dodge, Battle Creek, Michigan; Sra. Sarah B. Whipple, Battle Creek, Michigan; Sra. Uriah Smith, Battle Creek, Michigan; Sra. Paulina R. Heligass, Moline, Kan.; R. G. Lockwood, St. Helena, California; Sra. R. G. Lockwood, St. Helena, California; Reuben Loveland, North Hyde Park, Vermont; Sra. Belinda Loveland, North Hyde Park, Vermont”.
GMA 185Una visión mal entendida
GMA 185.1Se han hecho esfuerzos para explicar que una visión dada a la Sra. White en Topsham, Maine, el 24 de marzo de 1849, enseñaba esta doctrina errónea de que ya no hay misericordia para los pecadores. Esta idea fue dada justo cuando se presentaban los “golpes en Rochester” (espiritismo). La Sra. White vio que las señales misteriosas y las maravillas y falsas reformas aumentarían y se extenderían. Estas reformas no eran reformas del error a la verdad (ella no dijo que nunca habría tales reformas, sino que se le mostró que el tipo de reforma que empleaba la influencia humana era falso), sino de mal en peor; porque quienes profesaban un cambio de corazón solo se habían envuelto un manto de religioso que cubría la iniquidad de un corazón malvado. Algunos parecían estar realmente convertidos, de este modo pudieron engañar al pueblo de Dios; pero si sus corazones hubieran podido verse, habrían aparecido tan negros como siempre.
GMA 185.2Ella dijo entonces: “Mi ángel acompañante me invitó a buscar el empeño del alma que solía manifestarse en favor de los pecadores. Lo busqué, pero no pude verlo; porque ya pasó el tiempo de la salvación de ellos”.20
GMA 185.3Se ha pretendido que esta visión enseñaba que ya no había más misericordia para los pecadores, pero preguntamos: ¿Cómo podría ser tal si ella se había opuesto a esa doctrina desde el momento en que Joseph Turner la enseñó en la primavera de 1845, y había laborado continuamente fervorosamente por la conversión y salvación de los pecadores?
GMA 185.4En Supplement to Experience and Views [Suplemento a experiencia y visiones], publicado en 1853, la Sra. White dice: “Las ‘falsas reformas’ mencionadas aquí todavía tienen que verse con mayor plenitud. La visión se refiere más particularmente a los que han oído y rechazado la luz de la doctrina adventista. Han cedido a graves engaños. Los tales no tendrán ‘empeño del alma en favor de los pecadores’ como antes”.21
GMA 185.5Los adversarios pretenden saber más acerca de lo que la Sra. White percibió esta visión de lo que ella misma entendió. Examinemos un momento la versión de los tales: es decir, que ella veía la condición de los pecadores, en lugar de los que dirigían el reavivamiento. Así que en efecto ellos decían que ella buscaba en los pecadores un ‘empeño del alma en favor de los pecadores, pero no podía encontrarlo”. Pero ¿quién podría encontrar un empeño del alma en favor de los pecadores mirando a los pecadores? Pero, preguntamos, ¿qué en cuanto a las personas mencionadas en el testimonio arriba, que simplemente usaban influencias humanas y mesmerismo para ganar conversos, y lo llamaban la obra del Espíritu de Dios? ¿Están estos adversarios, tan ansiosos de mostrar que la Sra. White enseñaba la teoría extrema de “la puerta cerrada”, dispuestos a admitir que estos predicadores de reavivamiento eran personas santas, y que ganaban conversos genuinos?
GMA 186.1Es evidente a toda mente honesta que la clase de personas que se mencionan en esta conexión eran los que profesaban estar empeñados en las almas, cuando en verdad habían rechazado la luz y la verdad, y estaban usando el mesmerismo para ganar conversos. Tales personas no podían tener “empeño del alma” en favor de los pecadores cuando ellos mismos estaban sujetos a condenación; porque “el tiempo de su [su propia] salvación había pasado”.
GMA 186.2De la visión de la Sra. White del 24 de marzo de 1849, algunas personas han tratado de extraer la conclusión de que enseñaba que ya no había misericordia para los pecadores; pero ya hemos mostrado que en 1845, en Paris, Maine, ella enseñó que había misericordia para todos los que no habían rechazado la luz y la verdad a sabiendas y con entendimiento. En una visión que recibió en el mismo lugar en 1846, se le mostró que el Señor tenía un “pueblo en las iglesias que no habían rechazado la verdad”. A esas personas que pensaban en forma diferente, se les dio una reprensión, diciendo que los ángeles de Dios todavía trabajarían por ellos, y cuando terminaran su obra, quienes los denunciaban quedarían afuera.
GMA 186.3Otra vez, en abril de 1848, el pastor White y su esposa estaban trabajando en Rocky Hill, Connecticut, por la conversión de pecadores. Todo lo cual es para probar que la visión del 24 de marzo de 1849, armoniza con la que fue dada en Paris, Maine, en 1846, y con el curso seguido por estos siervos de Dios en abril de 1848.
GMA 186Derrota de un falso predicador de reavivamiento
GMA 186.4Esta visión fue publicada por primera vez en Connecticut en el año 1849. Un ministro estaba trabajando muy fervientemente allí para ganar conversos, aun profesando tener el don de lenguas. Él estaba esforzándose para ganar influencia sobre el pequeño grupo de observadores del sábado en Rocky Hill. Se refería a una de las damas en términos de “querida santa del Señor”. En su presencia la Sra. White tuvo una visión que mostraba la naturaleza engañosa de su trabajo, y que su “querida santa” estaba siguiendo un camino que no estaba en armonía con el séptimo mandamiento. Esta dama “santa” negó la acusación, y el ministro presentó una fuerte apelación, procurando ganar la simpatía para la “pobre santa en el Señor”, como él la llamaba. A la noche siguiente, esta joven tuvo un ataque de cólera asiática, y se pensó que moriría. Ella hizo llamar a la Sra. White, y confesó que lo que se le había mostrado con referencia a ella era cierto; que ella era culpable de justo lo que la Sra. White había declarado. Así fue que este falso obrero no pudo engañar a ese grupo, y la naturaleza de su obra fue expuesta, lo que inmediatamente concluyó sus esfuerzos en ese lugar.
GMA 187Otro falso predicador de reavivamiento en Oswego, N. Y.
GMA 187.1Como una ilustración adicional del principio expuesto en el testimonio de arriba, y para mostrar cómo el pastor White y su esposa todavía trabajaban en 1849-50 por la conversión de los pecadores, damos los siguientes hechos, que me fueron relatados por Elías Goodwin y otros de los primeros miembros de la iglesia en Oswego, Estado de Nueva York.
GMA 187.2Entonces (1849) residía en el lugar un joven llamado Hiram Patch. Estaba comprometido con una señorita con la que poco después se casó. No eran personas convertidas, pero estaban asistiendo a una reunión celebrada por el pastor White y su esposa, y estaban casi persuadidos de hacerse cristianos. En ese tiempo se inició un reavivamiento en una de las iglesias de Oswego, no por el pastor, sino por un destacado miembro laico, un tesorero de los fondos del Condado. Este hombre parecía muy celoso, y profesaba tener un gran interés por los pecadores. Se restregaba las manos al orar por los inconversos, estando aparentemente en gran angustia por la condición perdida de ellos.
GMA 187.3El Sr. Patch y su comprometida fueron a esas reuniones de reavivamiento, y estaban en duda de cómo decidirse. Estuvieron presentes en una ocasión cuando la Sra. White tuvo una visión en la que se le señaló Oseas 5:6, 7, que dice: “Con sus ovejas y con sus vacas andarán buscando a Jehová, y no le hallarán; se apartó de ellos. Contra Jehová prevaricaron, porque han engendrado hijos extraños; ahora en un solo mes serán consumidos ellos y sus heredades”. Se le mostró que aquellos que estaban conduciendo este reavivamiento no estaban bien con Dios, y que en realidad no sentían un gran peso en el alma por los pecadores.
GMA 188Una predicción de fracaso
GMA 188.1Luego le dijo al Sr. Patch: “Se me dijo que le dijera que en este caso la declaración del texto se cumplirá literalmente. Espere un mes, y sabrá por sí mismo cuál es el carácter de las personas que se ocupan de este reavivamiento, y que profesan tener una gran carga por los pecadores”. El Sr. Patch contestó: “Esperaré”.
GMA 188.2Dentro de la quincena siguiente a la visión, el tal tesorero, que pretendía tener angustia de alma por los pecadores, cuando fingía tal agonía, se le reventó una vena en el estómago, y tuvo que ser llevado a la cama por la pérdida de sangre. Los asuntos de la oficina del tesorero tuvieron que ser tomados por el sheriff del condado, y éste, con uno de los guardias, revisaron el balance en el libro de la tesorería, y contaron el dinero antes de hacerse cargo del trabajo, y he aquí, faltaba dinero en la cantidad de exactamente 1.000 dólares.
GMA 188.3Al jefe y al guardia les pareció imposible que un hombre tan ferviente en un reavivamiento pudiera ser culpable de haber tomado el dinero. Pensaron que debió gastarlo, y habría olvidado de hacer el asiento correspondiente en los libros; o tal vez lo depositó en el banco, y no aparecía en la caja de caudales. En todo caso, debían buscar de él una explicación satisfactoria, pero debían hacerlo con mucho cuidado; porque si él tenía el dinero, sin duda haría un esfuerzo para esconderlo. Por lo tanto hicieron arreglos de que uno de ellos se adelantara y se escondiera en el galpón detrás de la casa, de modo que pudiera ver la puerta trasera de la casa, para observar en caso de que se hiciera alguna demostración, mientras el jefe entraría por la puerta delantera. Cuando el sheriff se acercó a la casa y entró por la puerta delantera, se vio una persona con atuendo femenino que salía por la puerta de atrás. El guardia en el galpón vio a la mujer ir rápidamente a un banco de nieve, hacer un hoyo en la nieve, y depositar algo allí, que cubrió con nieve, y retornó a la casa.
GMA 188.4El sheriff fue hasta la cama del tesorero, y después de preguntar por su condición de salud, insinuó que estaban perplejos en la oficina, y sugirió que tal vez él pudiera explicar la dificultad. El hombre, muy agitado, levantó la mano al cielo, y invocó a Dios por testigo de que él no sabía nada del dinero. En eso entró su esposa, y quiso saber qué pasaba, y por qué el esposo estaba tan agitado. El hombre contestó: “Ellos piensan que tengo el dinero”. La mujer entonces levantó los brazos de la misma manera, y llamó a Dios por testigo de que no tenía el dinero, y además, no sabían nada de ello. Justo al terminar ella su frase, el guardia, que había salido de su escondite e ido al banco de nieve mientras ella entraba a la casa, intervino con estas palabras: “Señora, ¿qué es esto? Vi que usted salió apresuradamente de la casa, y depositó esto en el banco de nieve, y aquí está, la bolsa de dinero que faltaba, y marcado sobre ella $1.000”.
GMA 189.1Como se puede esperar, ese reavivamiento colapsó repentinamente. El Sr. Patch y su prometida, después de conocer cuál era el carácter del que conducía el reavivamiento, tomaron su posición en favor de la verdad, y se unieron a los adventistas del séptimo día, en cuya iglesia permanecieron como miembros dignos hasta el día de su muerte.
GMA 189.2Esta visión, como se ve claramente, fue dada en interés y beneficio especial de los no convertidos, y resultó en la conversión de pecadores, aunque su acción inmediata cayó sobre aquellos que eran pecadores y rechazaron al Señor por causa de su hipocresía. Ellos “contra Jehová prevaricaron”, profesando tener un gran empeño por los pecadores, pero solo engendraron “hijos extraños”.
GMA 189Un obrero hipócrita en Camden, N. Y.
GMA 189.3Entre otros lugares visitados por el pastor y la Sra. White durante el invierno de 1849-50, estuvo el pueblo de Camden, N. Y., a unos 65 km (40 millas) de Oswego, donde todavía vivían. De esta reunión, la Sra. White dijo:
GMA 189.4“Antes de emprender el viaje, se me mostró la pequeña compañía de creyentes que allí había, y entre ellos vi a una mujer que hipócritamente aparentaba mucha piedad y engañaba al pueblo de Dios”.22
GMA 189.5En enero de 1884, mientras yo trabajaba en el Estado de Nueva York, conocí los siguientes detalles del Sr. Preston, que vivía en Camden en la época de la conferencia mencionada arriba, y con quien el pastor White y su esposa se alojaron durante la reunión.
GMA 189.6“Esta mujer enseñaba ideas extremas sobre el tema de la santificación, diciendo que había que lograr un estado de perfección, en que una persona estaría enteramente por encima de la ley de Dios; y ella pretendía haber alcanzado tal estado de perfección. Con esta doctrina de santidad ella estaba confundiendo las mentes de algunos de nuestros creyentes en Camden. Se le mostró a la Hna. White que a pesar de esta pretensión de santidad, el corazón de esta mujer estaba negro de pecado, y en la vida real era corrupta.
GMA 189.7“Mientras estuvieron allí, la Hna. White recibió otra visión en la presencia de esta mujer, quien parecía tener un gran interés por las almas de los no convertidos; pero la Sra. White le dijo que no era un genuino empeño del alma por los pecadores, porque su propia vida era tal que no estaba bien a la vista de Dios. ‘Así’, dijo el Sr. Preston, ‘lo que se llama la visión de Camden se aplicó definida y especialmente al caso de esa mujer, y no a la condición de los pecadores en general, y así lo entendimos en ese momento’”.
GMA 190.1Después que la Sra. White relató su visión, la mujer se puso de pie, y dijo: “Dios conoce mi corazón, y si usted pudiera verlo, diría que es puro y limpio”. La reunión terminó así. Sin embargo, no mucho después, la mujer enfermó gravemente, y pensó que moriría. Ella dijo: “Debo ver a la Sra. White; tengo que confesarle algo. Le dije que era una mujer buena, que era pura. No es así, soy una mujer malvada. Este hombre con quien vivo no es mi esposo. Dejé un buen esposo en Inglaterra, y un niñito, y me escapé con este hombre. Nunca nos casamos. He profesado ser médica, y he estado vendiendo medicinas que según juré en la corte me costaban un dólar por frasquito, pero que solo me costaban doce centavos. También juré que una vaca que vendimos a un hombre pobre nos costó $30, pero solo nos costó $20”.23
GMA 190.2Las palabras de la Sra. White acerca de [la carencia de] “empeño del alma por los pecadores” se aplicaban a mentirosos hipócritas como estos, no a los pecadores en general. Tomando en consideración los hechos presentados arriba, que muestran que la doctrina de que “no hay más misericordia” para los pecadores fue completamente condenada desde la primera vez que se predicó en la primavera de 1845; y que la Sra. White trabajó fervientemente por la conversión de los pecadores todo el tiempo desde esa fecha, ¿quién puede creer que en 1850, cuando se publicó su obra titulada Experiencia y visiones, ella enseñaba que ya “no había más salvación para los pecadores?
GMA 190Un hombre sin misericordia
GMA 190.3Aun en fecha tan tardía como 1848, permanecían aquí y allá algunas personas que sostenían que ya no había más misericordia para los pecadores. Sin embargo, ellos no eran adventistas del séptimo día. Uno de estos, llamado Sweet, vivía en la ciudad de Rochester, N. Y. Justo después que yo había hecho profesión pública de religión, y había sido bautizado entre los adventistas del primer día, yo asistía a una reunión en carpa en Canandaigua, N. Y., dirigida por los pastores J. C. Bywater y George W. Burnham. Este hombre Sweet estuvo presente, y expresó muy serias dudas en cuanto a cuán genuina era mi experiencia religiosa, porque “él pensaba que no era posible que los pecadores se convirtieran”.
Notes
- Mateo 25:10. ↩
- Lucas 12:35, 36. ↩
- Primeros Escritos, 55. ↩
- Apocalipsis 11:19. ↩
- Apocalipsis 3:3. ↩
- Apocalipsis 3:11. ↩
- Apocalipsis 3:7, 8. ↩
- 1 Corintios 16:9. ↩
- 2 Corintios 2:12, 13. ↩
- Colosenses 4:2, 3. ↩
- Advent Herald, 11 de dic. de 1844. ↩
- Circleville, Ohio, Religious Telescope, 1844. ↩
- Sra. E. G. de White, en Advent Review, 20 de nov. de 1883. ↩
- Informe del Pastor Himes en Maine, en el Morning Watch, ciudad de Nueva York, 6 de junio de 1845. ↩
- El Conflicto de los Siglos, pp. 482, 484. ↩
- Carta de J. N. Andrews, setiembre de 1874. ↩
- Carta de la Sra. Truesdail, del 17 de agosto de 1875. ↩
- Carta de la Sra. Truesdail del 27 de ene. de 1891. ↩
- Carta de Ira Abbey, marzo de 1885, citado en la Review and Herald, 7 de abril de 1885. ↩
- Primeros Escritos, 45. ↩
- Ver nota 1 al pie de la p. 45 de Primeros Escritos. ↩
- Notas biográficas de E. G. de White, p. 142. ↩
- El informe dado por el Sr. Preston respecto de la reunión de Camden confirma la declaración hecha en Notas biográficas, pp. 142, 144, aunque da los detalles adicionales mencionados aquí. ↩